La canciller alemana Angela Merkel abrió ayer la posibilidad de nuevas ayudas a Grecia para fomentar el crecimiento económico, pero descartó tajantemente una posible flexibilización del programa de reformas y ajustes. La jefa de Gobierno dijo a su llegada a Los Cabos (México), donde participará en la cumbre del G-20, que el nuevo Ejecutivo en Atenas deberá proseguir con la aplicación de los «compromisos» heredados de los gabinetes anteriores, que acordaron aplicar medidas de austeridad a cambio de los dos rescates financieros, según informaron medios alemanes. Los comicios del domingo «no alteran nada en las condiciones marco» de los acuerdos vigentes, afirmó.
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