13 de enero 2014 - 00:00

“Delpo”, la amenaza de Nadal y Djokovic

El regreso del español Rafael Nadal, campeón en 2009, el desafío del serbio Novak Djokovic, que aspira a su quinto título, y la amenaza de Juan Martín del Potro, tras ganar en Sídney, marcan la edición 102ª del Abierto de Australia, el primero de los grandes de la temporada, que comenzó anoche.

Al cierre de esta edición, Juan Mónaco afrontaba un duro debut ante el letón Ernests Gulbis, quien es el 23° preclasificado; Carlos Berlocq se presentaba ante el francés Edouard Roger-Vasselin; y Leonardo Mayer buscaba dar el primer paso ante el español Albert Montañes.

Australia ama a Nadal como si fuera un jugador de ese país y su ausencia se hizo notar el pasado año. Su lesión privó al torneo de uno de los jugadores más carismáticos a quien el público tiene en cuenta a la hora de elegir la entrada para los partidos. Ganador en Doha, su mejor arranque de temporada al ganar por primera vez con un título en enero, Nadal jugará como N° 1 el torneo y lo terminará igual, pase lo que pase, con la posibilidad real de aumentar de forma abultada la diferencia de puntos que mantiene con Djokovic.

Imbatido en 21 partidos en Melbourne Park, y con el alemán Boris Becker, seis veces campeón del Grand Slam, revisando cada uno de sus movimientos, el campeón de 2008, 2011, 2012 y 2013 afila sus armas para lograr su quinto trofeo. Djokovic sólo participó en Abu Dabi, y después siguió al pie de la letra los consejos de su entrenador para mejorar su saque y depurar aún más su volea, golpes que le servirán para definir mejor, si se demuestra que el plexicushion de Melbourne Park es más rápido aún que en otras temporadas.

Este último factor, que perjudica a Nadal, favorece a Federer, el jugador que más torneos ganó en la historia en pista dura (52). Federer cuenta además con otro experto voleador como entrenador, el sueco Stefan Edberg, con quien debuta trabajando en Melbourne y a la conquista del 18º título grande.

Frente a la potencia de estos tres, Juan Martín del Potro, ganador en Sídney, convertido en el segundo argentino en triunfar allí tras David Nalbandian, presenta su mejor hoja de servicios. La superficie entre ambos torneos es similar y eso convierte en amenaza al campeón del Abierto de EE.UU. de 2009, que quiere olvidarse de su prematura derrota el año pasado, en la tercera ronda ante el francés Jeremy Chardy.

Las dudas se ciernen en el británico Andy Murray, que estuvo inactivo el pasado año durante tres meses para operarse de la espalda, o en David Ferrer, con su nuevo entrenador, José Francisco Altur.

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