5 de septiembre 2012 - 00:00

Demócratas apuestan la carta de Bill Clinton para reanimar

Charlotte - Más popular que nunca, el expresidente demócrata de Estados Unidos Bill Clinton (1993-2001) pondrá todo su peso en la balanza durante la convención nacional de su partido para intentar ayudar a la reelección de Barack Obama en noviembre.

Su intervención está prevista para esta noche, en uno de los discursos más esperados de la convención, que comenzó ayer en Charlotte (Carolina del Norte, sudeste).

Las relaciones entre ambos políticos se tensaron tras las feroces primarias demócratas de 2008 entre Obama y la esposa del exmandatario, Hillary. Pero en los últimos meses, la urgencia pasó a primar.

Desde hace prácticamente un año, Bill Clinton multiplicó sus intervenciones para respaldar al candidato, 15 años más joven que él.

Lo acompañó en varias reuniones para recaudar fondos, como en junio en Nueva York, en las que no faltó oportunidad para que le diera consejos. Saludó en un video difundido en marzo su decisión de lanzar un ataque contra Osama bin Laden, líder de la red terrorista Al Qaeda. Y desde hace dos semanas se lo ve en propagandas televisivas ampliamente difundidas en estados clave que pueden ser decisivos en las elecciones.

En la grabación, Clinton advierte a los estadounidenses contra lo que sería la política económica de Romney, vinculándola a los años de George W. Bush, «que nos puso en el aprieto en que nos encontramos», y afirma que Obama «es el mejor posicionado para restaurar el pleno empleo».

Clinton, infalible en las convenciones demócratas, interesa al equipo de campaña de Obama por varias razones.

Con 66 años, no perdió ninguno de sus talentos como orador. Su popularidad, algo diezmada durante su segundo mandato tras la relación descubierta con una joven pasante en la Casa Blanca, Monica Lewinsky, no hizo sino aumentar desde que dejó el Gobierno: el 60% de los estadounidenses considera hoy que Clinton fue un presidente excepcional, según un sondeo de Gallup, contra un 50% en 2009.

Entre los últimos mandatarios que gobernaron el país, sólo Ronald Reagan lo superó, con un 69% de aprobación.

Y cuando defiende a Obama como el hombre más capacitado para restaurar el pleno empleo, lo dice un gobernante que conoció bajo su mandato el mayor crecimiento económico en tiempos de paz, un equilibrio del Presupuesto, la reducción del desempleo y de la inflación. También había dejado un superávit presupuestario de 236.000 millones de dólares para el año fiscal 2000.

«El desempleo estaba en menos del 4%», recuerda también Robert Shapiro, experto de la Universidad de Columbia en Nueva York.

Bill Clinton, subraya Georgia Kenrell, experta de la Northwest University, «sabe explicar a los electores los asuntos económicos de manera clara y comprensible» y «establecer un vínculo con su vida cotidiana».

Agencia AFP

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