29 de marzo 2011 - 00:00

Derivó en desastre saqueo de un arsenal en Yemen: 110 muertos

Era desolador ayer el panorama frente a la fábrica de municiones de Jaar, en Yemen. El desastre se suma a una peligrosa situación de intestabilidad y enfrentamiento civil en el país.
Era desolador ayer el panorama frente a la fábrica de municiones de Jaar, en Yemen. El desastre se suma a una peligrosa situación de intestabilidad y enfrentamiento civil en el país.
Sanaa - Al menos 110 personas murieron ayer por la explosión en una fábrica de municiones en Jaar, sur de Yemen, informaron fuentes de la seguridad, mientras el país vive bajo conmoción política por manifestaciones opositoras, reprimidas duramente por el régimen.

Según las indagaciones iniciales, las víctimas son habitantes de la ciudad que buscaban conseguir municiones en la fábrica, que el domingo había sido atacada por grupos armados separatistas.

Estos grupos llegaron a Jaar, donde ocuparon edificios y lanzaron ataques al Ejército regular, que sufrió al menos una baja.

Las fuerzas del Gobierno se retiraron a Abyane, capital de la provincia de Zinjibar, y los rebeldes se hicieron fuertes en Jaar, ciudad de varios cientos de miles de habitantes.

Estos grupos armados, que el Gobierno dice que están vinculados a Al Qaeda, llegaron a la fábrica de municiones 7 de Octubre, en la localidad de Batige, a unos diez kilómetros de Jaar.

Alrededor de 30 hombres armados inmovilizaron a los guardias, cargaron cuatro camiones con municiones y partieron hacia Jaar.

La fábrica quedó sin vigilancia y, ya ayer por la mañana, decenas de personas ingresaron a ella y comenzaron a tomar municiones.

Aparentemente, las primeras llamas comenzaron de manera accidental, por los restos de un cigarrillo. Siguió entonces una serie de explosiones que envolvió en llamas a toda la fábrica, y quienes estaban adentro de ella no pudieron escapar.

Un funcionario de la provincia acusó a los grupos armados de haber impedido a los bomberos llegar hasta la fábrica.

Cuando los socorristas ingresaron, encontraron decenas de cuerpos carbonizados y muchos heridos graves, entre ellos mujeres y niños.

«Hay tantos cuerpos carbonizados, no puedo siquiera describir la situación. Los muertos son hasta ahora 110, pero precisar un número es difícil. Algunas víctimas, entre ellas mujeres y niños, serán sepultadas en fosas comunes», relató un médico de la zona.

El Gobierno del presidente Ali Abdulá Saleh, en el poder desde hace 32 años, está jaqueado por manifestaciones populares, por grupos chiitas rebeldes y por separatistas que quieren recuperar un Estado independiente en el sur, fusionado con el norte desde los años 90.

Saleh ha sido apoyado por Estados Unidos y Arabia Saudita, y en las últimas semanas fue acusado por la muerte de decenas de opositores desarmados.

Agencias ANSA y Reuters

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