- ámbito
- Edición Impresa
Desafía Rajoy las protestas y anticipa recortes aún mayores
Los manifestantes en Madrid fueron 40.000, según los sindicalistas, y 9.000 según la Policía. Mañana habrá nuevas marchas.
Las manifestaciones se llevaron a cabo en Madrid, Barcelona, Valencia y otras ciudades bajo la consigna «con la educación y la salud, no se juega» y la convocatoria de las dos principales centrales sindicales, Comisiones Obreras (CC.OO., excomunista) y Unión General de Trabajadores (UGT, socialista). En Madrid, los manifestantes fueron 40.000 según los convocantes y 9.000 según la Policía. En Andalucía, una de las regiones donde más pesa la pobreza y la desocupación, las cifras fueron de 30.000 personas a 11.500. En cualquier caso, en un día lluvioso y frío, el número de manifestantes fue mucho menor que el día de la última huelga general, el 29 de marzo. Más marchas fueron convocadas para mañana.
«Nos están apretando hasta asfixiarnos», denunció ayer en las calles de Madrid Pilar Logales, de 60 años, empleada en una mutual de salud. La mayoría de las pancartas incluían el dibujo de una tijera, símbolo de los recortes presupuestarios.
Metido en una carrera hacia la reducción del déficit, el Gobierno de Rajoy adoptó el 20 de abril un plan de austeridad que atañe a los sectores muy sensibles de la sanidad y la educación, gestionados en España por las 17 comunidades autónomas.
El país aspira a generar un ahorro total de 10.000 millones de euros, siete mil millones de los cuales en sanidad y tres mil millones en educación. La reforma sanitaria implica, por ejemplo, el copago de medicamentos por parte de jubilados, hasta ahora gratuitos, o limitar el acceso a la salud pública de los inmigrantes sin papeles.
En materia de educación, el Gobierno autoriza a las regiones a subir los costos de inscripción a la universidad en un 50%, y que pasarán de 1.000 a 1.500 euros de promedio.
A su vez, el ejecutivo del Partido Popular acaba de desandar una promesa electoral y una postura histórica, al anunciar un aumento del IVA a partir de 2013. «Se va a producir una modificación de la estructura de la imposición en España, con una reducción de la imposición sobre el trabajo y un aumento sobre la imposición al consumo», anunció el viernes el ministro de Economía, Luis de Guindos. El IVA se ubica hoy en un 18%, tras la suba de dos puntos dispuesta por el anterior gobernante socialista José Luis Rodríguez Zapatero, quien fue muy criticado por Rajoy en su momento, cuando éste era candidato. Con la anunciada reforma impositiva, el jefe de Gobierno intentará recaudar unos 8.000 millones de euros. No bien asumió en La Moncloa, en diciembre pasado, Rajoy anunció más presión tributaria y más tarde hizo pública una reforma laboral que consolida en varias hipótesis el despido libre. España tiene doce meses para reducir más de tres puntos su déficit, del 8,51% a al 5,3% del PBI, en medio de una economía recesiva y con récord de desempleo en 18 años: 5.640.000 desocupados; es decir, un cuarto de la población económicamente activa.
Rajoy habló ayer en el acto de clausura del XV Congreso del PP de Madrid y abordó el tema de los ajustes: «Lo entiendo perfectamente. Muchas personas pueden no comprender en un determinado momento las decisiones que estamos tomando. Pero el problema es la crisis, el paro (desempleo), la recesión, el desorden de las finanzas públicas», argumentó. «No vamos a parar hasta el fin de la legislatura (mandato)», señaló, para luego sugerir que habrá novedades todos los viernes.
Agencias AFP y ANSA,
y Ámbito Financiero


Dejá tu comentario