El caso fue recibido con estupor en Italia, donde Benvenuti tenía a su cargo una fundación humanitaria llamada Kepha, que recibía el dinero de personas cuya intención era donarlo para caridad. En realidad, esos fondos eran luego reciclados a través de personas y sociedades, tanto italianas como extranjeras.
Los agentes que llevaron a cabo el arresto pertenecen a la guardia financiera de Bolzano y de Génova, desde donde monseñor Benvenuti estaba a punto de partir para Las Canarias, donde reside. El escándalo estalló tras la acusación hecha por una monja, Sor Donata, quien había recibido en su casa de la región del Alto Adige diferentes documentos, algunos bancarios, referidos a un "trust" y a una sociedad de capitales, ambas denominadas Opus. Los documentos confirmaban el movimiento de dinero por centenares de miles de euros de los cuales la religiosa no sabía darse explicaciones pero que de todos modos eran reconducidos a su persona.
Junto al monseñor, la Justicia italiana está investigando a una decena de personas por presuntas actividades ilícitas en Bélgica y otros países europeos, además de Estados Unidos La guardia financiera confiscó por otro lado a la lujosa mansión "Villa Vittoria", que se encuentra en la ciudad toscana de Piombino y de la que es propietaria la fundación "Kepha". Su un valor estimado es de 8 millones de euros y sus murallones fueron construidos por Leonardo Da Vinci, quien incluso vivió allí en el 1502. La mansión fue por otra parte la residencia de Elisa Bonaparte, hermana de Napoleón.
| Agencia ANSA |


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