23 de abril 2012 - 00:00

Día de éxtasis en la derecha dura

La líder del derechista Frente Nacional francés, Marine Le Pen, ha intentado con esfuerzo lavar la imagen xenófoba y antisemita del partido. Ayer creció en términos de votos, pero aún no luce como una verdadera opción de poder.
La líder del derechista Frente Nacional francés, Marine Le Pen, ha intentado con esfuerzo lavar la imagen xenófoba y antisemita del partido. Ayer creció en términos de votos, pero aún no luce como una verdadera opción de poder.
París - Marine Le Pen, candidata del Frente Nacional, obtuvo ayer el mejor resultado electoral en la historia de la agrupación de extrema derecha francesa, rozando el 20% de los votos, aunque no le alcanzó para disputar el balotaje.

«La batalla de Francia apenas comenzó. Nada volverá a ser como antes», dijo Le Pen desbordante de entusiasmo ante sus seguidores tras conocerse los resultados.

«Frente al presidente saliente, que dirige una partido considerablemente debilitado, somos la única oposición a la izquierda liberal, permisiva y libertaria en Francia», indicó. Hemos hecho estallar el monopolio de los partidos de la banca, las finanzas, las multinacionales, del renunciamiento y del abandono, añadió. En esta primera vuelta, Marine no logró realizar su sueño: repetir el explosivo desempeño electoral de su padre en 2002 y acceder a la segunda vuelta. Exactamente hace diez años, Jean-Marie Le Pen recogió una porción menor de electores, el 16,86%, pero sorpresivamente superó al candidato de la izquierda, Lionel Jospin, disputando la segunda vuelta con Jacques Chirac.

Esta vez la diferencia con los dos primeros, François Hollande y Nicolas Sarkozy, fue muy alta. Pero para los simpatizantes de ultraderecha francesa igual se trata de una victoria y de un día histórico: jamás un partido de extrema derecha había obtenido un resultado tan elevado en Francia.

En el cuartel general de Marine Le Pen, en una zona popular del Distrito XV de París, la fiesta se sintió hasta tarde.

Contrariamente a los pronósticos, no se dio la batalla anunciada entre los frentes de derecha e izquierda por el tercer puesto. El Frente Nacional superó con una ventaja clara al Frente de Izquierda de Jean-Luc Mélenchon.

A los 43 años, electa al frente del partido en enero de 2011, la nueva líder de la extrema derecha podrá estar satisfecha de su balance, transcurrido un año y medio para cambiar la imagen del Frente Nacional, ligada a los excesos xenófobos y racistas vinculados a su padre. Mientras él se presentaba provocador, ofensivo y antisemita, Marine se esfuerza por mostrarse conciliadora y moderada.

Durante la campaña electoral apuntó a la inmigración como prioridad nacional, al proteccionismo y a la salida del euro, al punto de sostener públicamente que se consideraba «la única candidata antisistema».

Agencia ANSA 

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