18 de diciembre 2008 - 00:00

Diálogos

Federico Storani
Federico Storani
Fredi no vio nada
(El ex ministro del Interior de Fernando de la Rúa, Federico Storani, se apuró ayer a desmentir que tuviera algo que ver con cobros de coimas por parte de Siemens. Como los documentos revelados en los Estados Unidos señalan pagos de esa empresa después de 1999 para sostener el polémico contrato para la confección de los DNI firmado bajo la presidencia Menem, el ex funcionario aclaró que esos presuntos sobornos no fueron a funcionarios de su Gobierno. Veamos lo que dijo Storani en diálogo con radio Del Plata.)
Periodista: En Estados Unidos se dice que Siemens habría pagado coimas también bajo el Gobierno de la Alianza...
Federico Storani: No sé cuál sería el objeto de resurgir este tipo de pago indebido, cuando en realidad lo que nosotros hicimos fue frenar la ejecución de un contrato, incluirlo en la ley de emergencia, negociar para bajar el precio y finalmente terminar anulando el contrato porque aun así creíamos que las condiciones no eran beneficiosas.
P.: ¿Sabía que había plata sucia en el medio?
F.S.: No, obvio que no sabíamos; si no, lo hubiésemos denunciado.
P.: ¿Qué opina de estas revelaciones?
F.S.: Para mí las noticias que se han producido son buenas para el Estado argentino, que estaba condenado en el CIADI a pagar un monto superior a 200 millones de dólares por la anulación del contrato y ahora puede cambiar la situación cuando se revele que se pagó ilegalmente por parte de los funcionarios. Entonces sería muy bueno desentrañar la responsabilidad y el papel que le cupo a cada uno.
P.: ¿Sabe algo más?
F.S.: Quiero contar una anécdota: en un momento, los empresarios de Siemens pidieron una reunión del máximo, máximo nivel con De la Rúa, que era presidente. La reunión se produjo, y en ese momento le entregaron una carta del canciller alemán, esto es el primer ministro alemán. ¿No es cierto? En esa carta se insinuaba que corrían peligro las inversiones alemanas en la Argentina si no continuaba el contrato de Siemens. De la Rúa reaccionó muy airadamente, muy bien, diciendo que el canciller alemán tenía que ocuparse de cosas más importantes porque las empresas tenían seguridad jurídica en la Argentina y que el proceso iba a ser revisado sin ningún tipo de apuro, cosa que se cumplió, por lo tanto eso es un gesto que realmente dignifica al ex presidente después de tantas críticas que ha recibido.
P.: ¿Usted no se siente rozado por el caso?
F.S.: No, al contrario, me siento como uno de los que ayudó a defender los intereses del país, porque la incluí personalmente en la ley de emergencia económica, que permitió esa revisión, si no, se podría haber seguido ejecutando el contrato.
P.: ¿Qué situación encontraron ustedes?
F.S.: Cuando nosotros nos hicimos cargo del Gobierno, habíamos dicho que éste era uno de los contratos que debía ser revisado, que venía del Gobierno anterior, del Gobierno de Menem, ¿no? Existía un plazo para incluirlo entre los contratos que debían ser renegociados, revisados o directamente anulados, en la ley de emergencia económica. En ese plazo, nosotros incluimos el contrato de Siemens; a partir de ahí empezó una durísima negociación con la empresa Siemens. Dura negociación por varias razones; la primera, porque la empresa Siemens aducía que no se podía rescindir el contrato porque tenía principio de ejecución; nosotros decíamos que no tenía principio de ejecución.
P.: ¿Ustedes qué hicieron?
F.S.: Nosotros, obviamente, tampoco estuvimos de acuerdo con esa oferta, y lo que puedo agregar... recuerdo muy específicamente esto, que de estas arduas negociaciones participaban funcionarios del Ministerio de Economía, entre los cuales estaba Mario Vicens, que negociaba muy bien y a cara de perro porque defendía la plata argentina; negociaban también funcionarios del Ministerio del Interior en sus distintas dependencias: Migraciones, también Registros de las Personas y Departamento Jurídico, y también con el permanente asesoramiento y seguimiento de los organismos de control, por ejemplo, estuvimos todo el tiempo pidiendo el asesoramiento de Rafael Bielsa, que en ese momento estaba al frente de la SIGEN.
P.: El contrato se cae después de que usted deja el Ministerio del Interior...
F.S.: Claro, pero después de todo ese proceso, la frutilla del postre cuando yo ya me había ido del ministerio, se la pone el ministro que me sucede, pero todo esto estaba informado obviamente el presidente de la Nación, De la Rúa, cuando se procede lisa y llanamente la anulación del contrato con Siemens.

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