El llamado Impuesto sobre Operaciones Financieras (IOF) para compra de dólares en casas de cambio era el único que no había sido elevado hasta ahora entre las operaciones cambiarias. Los brasileños ya pagan una tasa del 6,38 % de IOF por compras con tarjeta de crédito en el exterior, retiradas de sus cuentas bancarias fuera de Brasil, compras con cheques cambiarios y adquisiciones de bienes y servicios en el exterior.
Tales impuestos también fueron elevados en los dos últimos años ante la crisis fiscal de Brasil, que cerró el año pasado con un déficit récord en sus cuentas fiscales y viene perdiendo recaudación por la propia recesión del país.
Pese a que la suba se aplicará a las operaciones en casas de cambio a partir de mañana, el anuncio provocó una inmediata apreciación del dólar, que cotizó ayer por encima de 3,50 reales tras haber cerrado el viernes a 3,44 reales.
La medida busca compensar la caída de la recaudación provocada por los menores gastos de los turistas brasileños en el exterior. De acuerdo con el Banco Central, esos gastos cayeron desde u$s 5.230 millones en el primer trimestre de 2015 hasta u$s 2.970 millones en los tres primeros meses de 2016.
| Agencia EFE |

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