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Djokovic festejó con paliza en Indian Wells
Ésta fue la segunda final en la que se veían las caras tras la de Paris-Bercy 2014. El número uno del mundo, rozando la perfección en su juego, hizo trizas el plan de su rival desde el primer momento. Raonic se mostró sobrepasado, sorprendido ante tal vendaval, casi inoperante sin que su saque hiciese el daño esperado y limitado tras el resto de su rival.
Mientras tanto, Djokovic sonreía. La estrategia que había sugerido en el día anterior -neutralizar su saque y poner el mayor número posible de restos en juego- le había salido a la perfección y se ponía 4-0. Treinta minutos de partido le costó al canadiense hacerse con su primer juego del choque, pero era demasiado tarde para reaccionar porque Nole se aseguró el primer set en 44 minutos, provocando un estruendoso aplauso por parte de los 15.000 espectadores que abarrotaban el estadio central de Indian Wells.
La sensación general era que el partido sería efímero. Y así fue finalmente. El tenis de Djokovic y su galería de golpes fueron creciendo aún más con el paso de los minutos. Todo lo contrario que el de su contrincante, que fue menguando hasta casi desaparecer con cada punto que se apuntaba el serbio.
Por el lado femenino, la bielorrusa Victoria Azarenka sorprendió a la estadounidense Serena Williams, al derrotarla por 6-4 y 6-4 en la final y levantar su segundo trofeo en el desierto californiano, el segundo del año también tras el obtenido en Brisbane. De este modo, Azarenka regresará al top ten (no estaba ahí desde agosto de 2014): pasará del puesto 15 al 8 desde hoy. Por su lado, para la N°1 del mundo fue la segunda derrota de 2016 en una final, tras su caída en el Abierto de Australia, y aún no suma títulos.


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