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Documentos hablan de pagos en 2007
digitalización del sistema de documentos nacionales de identidad.
«Siemens Argentina era una empresa subsidiaria de Siemens AG. La sede realizó pagos significativos a varios oficiales argentinos entre setiembre de 1998 y 2007, tanto directa como indirectamente, en un esfuerzo por retener su contrato o asegurar negocios futuros».
Alrededor de 1994, el Gobierno argentino llamó a una licitación para reemplazar el sistema existente de documentos de identidad, por un nuevo sistema digitalizado («el proyecto nacional del tarjetas de identidad»). El valor total estimado del proyecto era de u$s 1 billón. En febrero de 1998, el ministro del Interior otorgó el proyecto a Siemens Argentina y sus afiliadas. En setiembre de 1998 aproximadamente, Siemens Argentina empezó a hacer y provocar a través de terceros múltiples pagos a un grupo de supuestos consultores de negocios (el Argentine Consulting Group), vinculado con el proyecto de documentos de identidad, a pesar de que el ACG no ofrecía ningún servicio legítimo en el proyecto. Los empleados de Siemens Argentina entendieron que estos pagos, al menos en parte, era sobornos para funcionarios de alto nivel del Gobierno argentino, responsables de dar a Siemens Argentina y sus afiliadas la licitación.
Entre 1997 y enero de 2007 aproximadamente, Siemens Argentina pagó a través de terceros por lo menos u$s 15.725.000 directamente a entidades controladas por el Gobierno argentino, al menos u$s 35.150.000 directamente a ACG, y al menos u$s 54.908.000 a otras entidades. Algunos de los pagos corruptos fueron aprobados por el personal de Siemens Argentina o agentes de la sede estadounidense, o a cuentas bancarias estadounidenses. Desde la fecha en que Siemens comenzó a cotizar en Wall Street, el 12 de marzo de 2001, hasta alrededor de enero de 2007, Siemens Argentina pagó aproximadamente u$s 31.263.000 en sobornos a través del Argentine Consulting Group y otras entidades, y asentó de manera inapropiada estos pagos en libros y registros como remuneraciones por «consultas en servicios» o «consultas legales». Los libros y registros de Siemens Argentina, incluyendo los que contienen esa caracterización de los pagos corruptos, fueron parte de los libros y registros de Siemens.
En la demanda elevada por la Comisión Nacional de Valores estadounidenses (SEC) se afirma también respecto del caso argentino.
Entre 1998 y 2004, Siemens pagó más de u$s 40 millones en sobornos a altos funcionarios del Gobierno argentino en un esfuerzo por asegurarse el proyecto para producir los documentos nacionales de identidad, que implicaban una ganancia de u$s 1 billón. Empleados de Siemens, incluyendo al entonces CEO regional de Siemens en la Argentina, depositaron entre 1998 y 1999 pagos por u$s 19 millones a consultores de negocios, que en realidad eran sobornos para funcionarios de Gobierno. Por lo menos, u$s 2,6 millones fueron transferidos directamente desde las cuentas de estos consultores al presidente de la Argentina, el ministro de Interior, y el director de Migraciones para obtener el contrato. Durante este período, empleados de Siemens prometieron pagar un adicional de u$s 30 millones o más al presidente y sus ministros. A finales de 1999, el presidente argentino terminó su mandato y una nueva administración amenazó con rescindir el contrato, argumentando que está basado en un fraude. En un esfuerzo por evitar esa posibilidad, Siemens pagó u$s 6 millones en sobornos adicionales a funcionarios de la nueva administración argentina. A pesar de estos pagos, el contrato fue cancelado.
En los siguientes cuatro años, empleados de Siemens recibieron una serie de demandas y amenazas contra sus trabajadores en la Argentina, si no cumplían su compromiso pasado de pagar sobornos adicionales. Entre 2002 y 2004, Siemens pagó más de u$s 23 millones para cerrar estas demandas. Entre los empleados de Siemens involucrados en autorizar estos pagos estaba incluido un miembro del directorio.


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