11 de octubre 2012 - 00:00

Duda EE.UU. de la muerte del capo de Los Zetas. Más lagunas

El supuestamente fallecido jefe de Los Zetas, Heriberto Lazcano, se habría hecho construir este altar en la localidad de Tezontle, en Pachuca, según versiones de lugareños.
El supuestamente fallecido jefe de Los Zetas, Heriberto Lazcano, se habría hecho construir este altar en la localidad de Tezontle, en Pachuca, según versiones de lugareños.
Ciudad de México - Sometido a un mar de dudas de la oposición y de los medios por las versiones contradictorias en torno a la muerte del jefe del cartel de Los Zetas, el Gobierno de México aseguró que «sin duda alguna» fue abatido Heriberto Lazcano, «el Lazca». El énfasis del Gobierno de Felipe Calderón creció luego que su par de Estados Unidos expresó dudas sobre la muerte del narcotraficante.

Alejandro Poiré
, ministro mexicano de Gobernación (Interior), declaró que «sin duda alguna» Lazcano fue muerto el domingo por las balas de la Marina (prefectura) mexicana.

El Gobierno de Barack Obama aseguró que «si se confirma la versión sería de un éxito significativo» para las autoridades mexicanas, lo que atizó las dudas en México.

«De ser cierto, sería un logro muy importante», señaló Eric Holder, procurador de Estados Unidos. «Los Zetas son una agrupación especialmente violenta entre los carteles de la droga, así que haber eliminado al líder de esa organización sería un logro muy significativo, si es cierto», remarcó.

En paralelo, la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA, por su sigla en inglés) señaló que trabaja con el Gobierno mexicano para confirmar la noticia y emitir una declaración oficial. En cambio, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, consideró «una buena noticia» el abatimiento de capo narco.

Significado

Poiré reiteró ayer que «no existe duda respecto de la identidad de esa persona». Reconoció que el robo del cuerpo por criminales «evidencia que se debe seguir trabajando» en coordinación con las autoridades de todas las provincias de México y destacó que la muerte de «el Lazca» significa que «ya fueron detenidos o abatidos 25 de los 37 delincuentes más peligrosos» del país.

En coincidencia, el portavoz de la Marina, José Luis Vergara, dijo que al hacer la comparación de las huellas dactilares «no hay ninguna duda» y admitió una imprecisión respecto de la altura de Lazcano, al señalar que en realidad medía 1,80 metro y no 1,60 metro como aparecía en la base de datos. «El dato de 1,80 provino de la autopsia sobre el cadáver», y fue aportado por las autoridades del Coahuila, afirmó Vergara.

El choque de la Marina con «el Lazca» y otros dos acompañantes se registró el pasado domingo a las 13.30, hora local, en las inmediaciones de una cancha de béisbol en la localidad de Progreso, en el norteño estado de Coahuila. En el enfrentamiento murieron dos de los delincuentes y uno más «se fugó», precisó el portavoz de la Marina, quien aludió por primera vez a la presencia de un tercer criminal en el lugar de los hechos.

Los marinos no tocaron los dos cuerpos y fue hasta las 19.30, hora local, cuando personal de la Fiscalía de Coahuila llegó al lugar y realizó las diligencias para proceder al levantamiento de los cadáveres.

Sin sospechas

El área fue acordonada y en ese momento los marinos nunca sospecharon que el fallecido fuera Heriberto Lazcano, dijo Vergara. «Para nosotros eran dos delincuentes más, no teníamos ningún indicio de que se tratara de el Lazca. Sí había indicios de que en el área se movía, pero, bueno, como se mueven en Veracruz, en Tamaulipas, en muchos domicilios que él utilizaba, según información de inteligencia que tenemos», agregó.

Los cadáveres fueron trasladados con escolta de los marinos a una funeraria del municipio de Sabinas, lugar que las autoridades federales abandonaron a las 00.30, hora local.

Varias horas después los restos humanos fueron sustraídos del lugar por un comando armado y hasta la tarde del lunes las autoridades de Coahuila confirmaron a la Marina, sobre la base de huellas dactilares, que los restos eran de «el Lazca».

Sobre el retraso de la Marina para confirmar la muerte del líder y fundador de Los Zetas, el grupo más sanguinario de México, comentó que por errores cometidos en el pasado, como el caso de la supuesta detención del hijo del capo Joaquín «el Chapo» Guzmán, ahora son «muy cautos».

El tema motivó un acalorado debate en México: «Todo mueve a la sospecha en el caso de el Lazca», tituló el diario opositor La Jornada.

En tanto, el exviceministro de Seguridad Pública y actual presidente de la Comisión de Seguridad Pública del Senado, Omar Fayad, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), deploró el manejo informativo del saliente Gobierno de Felipe Calderón, del Partido Acción Nacional (PAN).

El senador priista deslizó que «corre la hipótesis» de que Heriberto Lazcano «no murió y es un testigo protegido y por eso la confusión desatada sobre el cadáver».

Para el senador del opositor Partido de la Revolución Democrática (PRD, de izquierda) Armando Ríos Piter la «pérdida» del cuerpo de «el Lazca» es una historia «como de telenovela» y no descreyó la hipótesis de que Heriberto Lazcano «termine siendo un testigo protegido».

Agencias ANSA, DPA, EFE y AFP,

y Ámbito Financiero

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