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Ejercicio 2009: recordable por bajo volumen y alta utilidad

Pocos trayectos anuales como el terminado: de casi nulo calor popular, con tan altos rendimientos en las acciones. El desarrollo de un ejercicio que alcanzó, como promedio por rueda, no más allá de los $ 43 millones y que amagó con entonarse en setiembre y en octubre -subiendo hasta los $ 69 millones de promedio mensual-, para después aterrizar del modo más modesto y cerrando con un diciembre que solamente aportó $ 38 millones diarios. Carente de energía y basando la prosecución de un buen nivel de precios debido a la férrea actitud de la oferta, que no abandonó posiciones.
En el recorrido completo, un excepcional porcentual del 115% selló la labor y en permanente competencia con San Pablo, mercado que poseyó un contexto político y económico mucho más favorable (además de revistar como mercado «grado de inversión», frente a nuestro rótulo de «país fronterizo»).
Sostenido
De los doce meses, solamente los dos primeros resultaron de signo negativo para el Merval. A partir de marzo, surgió una onda positiva, que ya no se detuvo hasta el final de 2009. Marzo, abril, mayo y, después, setiembre fueron la columna básica del rendimiento anual. Fuera de la zona de las líderes, el índice Bolsa -nivel general que también tuvo generoso saldo, superando el 103% de rendimiento para todas las compañías computadas.
Lo dicho por los «balances» empresarios dista mucho de convalidar tanto entusiasmo en precios accionarios, por lo que puede inferirse que existió una demanda comprando «activos» -como en el mundo- frente a la debilidad del dólar. No fue el mejor año de la década, tampoco el peor, pero sí puede que se lleve el título del «más atípico», impensable en sus ganancias de mercado y sin precisar de densos movimientos en sus negocios. Tal como sucedió con los «bonos», un escenario solamente habitado por profesionales y que no atrajo oleadas de público común, a pesar de sus enormes rendimientos.
Si hay mucho para festejar, también deja bastante para la reflexión. Las acciones no han formado parte de un menú general, solamente fueron abordadas por una raza inversora que las tomó como «bien sustituto» y ante las carencias del capitalismo, a través de la crisis. Cuando todo retorne a cierta normalidad, habrá que refrendar lo conseguido. Momentos donde el crecer se forja del precio (y también del volumen).


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