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El cementerio de aviones más grande del mundo

El número de aparatos estacionados alrededor de su pista de aterrizaje es tan grande que el lugar se convirtió en destino de especial interés para fanáticos de la aviación, que por millares llegan por años, en tours especialmente programados, para recorrer en bus el colosal estacionamiento con aeronaves de todos los portes y tipos, y visitar el museo que se ha instalado especialmente, junto a un bar y restorán y un lugar de descanso.
La elección del gran desierto de Mojave como lugar para descanso final de los aviones se debió prin-cipalmente al inmenso espacio y a la ausencia de humedad que ayuda a la conservación de los allí estacionados, y con un costo reducido.
Además, el suelo del desierto es suficientemente duro como para permitir que los aviones estén asentados sin hundirse, hecho que evita tener que acondicionar las enormes superficies requeridas con cemento o asfalto.
Ese lugar, que es propiedad del Gobierno de los Estados Unidos, cubre un área de 10 millones de metros cuadrados, y en la actualidad tiene allí cerca de 5.000 aeronaves, entre civiles y militares. Si bien hay una mayoría de aviones que han sido sacados del servicio activo de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (hay desde míticos B-52 hasta otros más modernos como los F-14 que la Marina de los EE.UU. retiró de funcionamiento en 2006, y las estrellas son 700 cazas F-4 Phantom II, cuyo precio de compra original está estimado en 27.000 millones de dólares, y acercarse es algo que fascina a los visitantes), los hay que pertenecen a conocidas compañías aerocomerciales, empresas privadas y a par-ticulares.
El lugar fue inicialmente una base creada, una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, como un puesto de mantenimiento aeronáutico, y a comienzos de los años 90 se convirtió, según se dice, en el lugar ideal para cumplir la observación de los diferentes acuerdos de desarme firmados entre Estados Unidos y la Unión Soviética (fundamentalmente el conocido como SALT II), teniendo en cuenta que ese lugar ofrecía las mejores condiciones para la observación desde los satélites rusos del desmantelamiento de armamento.
Más allá de que la gran mayoría de los aviones que hoy se encuentran estacionados en el desierto Mojave nunca volverán a levantar vuelo, se les continúa realizando trabajos de mantenimiento periódicamente como el giro de sus ruedas para evitar su deformación, o la actuación de ciertos sistemas como por ejemplo las superficies hipersustentadoras.
Como se lo puede ver en las numerosas imágenes que ofrece internet una vez que los aviones llegan a este lugar son ubicados de una forma muy ordenada para su almacenaje, y parecen formar un sorprende laberinto.

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