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El centroderecha francés le abre el paso al lepenismo
Marine Le Pen
El secretario general de la conservadora Unión por un Movimiento Popular (UMP, que lideró hasta mayo Nico-
las Sarkozy), Jean-François Copé, advirtió que «la gravedad» de la crisis «no hace recomendable la hegemonía del Partido Socialista en la Asamblea Nacional». «Nos dirigimos a los franceses para decirles: atención, no pongamos todos los huevos en la misma canasta», indicó en conferencia de prensa tras una reunión de la cúpula del partido. Ello fue en sintonía con la opinión del diario de referencia conservador, Le Figaro, que ayer tituló «La derecha alerta contra un Estado PS».
Copé aseguró, además, haber escuchado el mensaje del 13,7% de la gente que votó al ultraderechista Frente Nacional (FN) de Le Pen. De hecho, el exlíder de la agrupación, Sarkozy, había radicalizado su discurso antiinmigrantes precisamente para competir con Marine Le Pen, la hija del fundador de la agrupación, Jean-Marie.
El PS logró imponerse junto a aliados, como el Partido Verde (PV), en la primera vuelta de las legislativas del domingo, una victoria que podría derivar en una mayoría parlamentaria absoluta en el balotaje. A la luz de los resultados, si se considera también al Frente de Izquierda (FI), que no es un aliado de Hollande, el bloque izquierdista llegaría al 46,77%, frente al 34,07% de la UMP. El PV y el FI, de Jean-Luc Mélenchon, que quedó marginado de la contienda, decepcionaron al lograr, cada uno, cerca del 7% de los votos.
«En caso de duelo entre el FN y un candidato de izquierda, nuestra postura es perfectamente clara: no es cuestión de votar al FN, pero tampoco a un candidato socialista que ha optado por aliarse con la extrema izquierda», dijo Copé, en lo que se conoce como actitud «ni-ni».
La líder del FN, Marine Le Pen, que quedó en competencia por el distrito de Henin Beaumont, no emitió ninguna consigna genérica de voto en los distritos en los que el FN ya no compite (el sistema electoral es uninominal por circunscripción y habilita la segunda vuelta para aquellos que superen el 12,5% de los votos), pero sí aplicó vetos contra postulantes contrarios «a la moral pública o antidemocráticos», entre los que especificó a los socialistas François Pupponi y Jack Lang (ministro de Cultura), y a cuatro conservadores.
El PS también se ve inmerso en sus clásicas rencillas internas, que, en este caso, afectan sobre todo a la excandidata presidencial y exesposa del actual presidente, Ségolène Royal, quien podría verse desplazada el domingo en su prefectura por el disidente centroizquierdista Olivier Falorni. La jefa del partido, Martine Aubry, llamó a evitar con todos los medios el ingreso del FN al Parlamento. A diferencia de la UMP, los socialistas que compitan con candidatos lepenistas y al menos otro, y no tengan perspectivas de éxito, se retirarán. Los enfrentamientos «triangulares» tendrán lugar en 32 distritos.
Agencias AFP, DPA y EFE;
y Ámbito Financiero


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