El Comité Olímpico Internacional (COI) aumentó su facturación en el año de los Juegos de Tokio. El organismo ha presentado su informe anual, en el que se desprende que multiplicó sus ingresos con la organización de la cita olímpica hasta alcanzar una cifra de negocio de 4.161 millones de dólares en 2021.
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El COI tras los Juegos aumenta su facturación hasta los u$s 4.000 M
El Comité Olímpico Internacional cerró el ejercicio con 888 millones de dólares de beneficio, dejando atrás las pérdidas de 2020.
Si se lo compara con 2016, cuando se celebró la anterior edición de los Juegos Olímpicos, el COI incrementó un 18,3% sus ventas.
La facturación se vio impulsada por la partida de ingresos obtenidos por derechos audiovisuales para los Juegos de Tokio que representan el 75% de su volumen de negocio, mientras que el 20% de la facturación se obtiene a través de los patrocinadores gracias al programa TOP, y el 90% de los ingresos se redistribuyó entre los deportistas, el movimiento olímpico y los comités.
En el ciclo olímpico de 2017 a 2021, el 61% de los ingresos se han obtenido en derechos de emisión y un 30% en los programas de patrocinio. El resto proceden, por un lado, de lo que el COI denomina otros ingresos que proceden de las transmisiones de los Juegos paralímpicos y de otras entidades del organismo y, por otro lado, de lo obtenido por la explotación comercial de los diferentes programas de marketing de los Comités Organizadores de los Juegos (Ocog).
En concreto, la partida de ingresos por televisión está impulsada por América con el 50% de ingresos totales, con 1.563 millones de dólares.
Detrás se encuentra el continente asiático, que concentra el 27% del volumen de negocio por esta partida, mientras que el europeo supone casi el 20% del total.
El impulso de los ingresos provoccó que Comité Olímpico Internacional cerrara el ejercicio en positivo, con un beneficio de 888 millones de dólares. Cifras que contrastan con los 41 millones de dólares en pérdidas obtenidos en el año de la pandemia, en que la entidad presidida por Thomas Bach se vio obligada a aplazar los Juegos. Ese año el organismo repartió casi 40 millones de dólares a 28 federaciones deportivas para compensar el aplazamiento de los Juegos.
El negocio del COI en comparación a la etapa olímpica anterior fue creciente.
Comparándolo con 2016, los ingresos audiovisuales aumentaron un 8,3%, mientras que los de patrocinio se doblaron gracias a la firma de acuerdos con nuevos socios, como Airbnb o Alibaba. También se ha incluido a otras marcas, como Coca-Cola, P&G, Allianz, Bridgestone, Omega, Toyota, Visa, Intel o Samsung, a las que en los últimos meses se sumó Deloitte. En términos de rentabilidad, el COI ganó más dinero en el año de Tokio’20 que en el de Río’16. En concreto, incrementó sus beneficios un 19,8%.
En total, el COI repartió 2.059 millones de dólares al resto de comités, asociaciones y federaciones internacionales en 2021. Un 43,7% fue a parar al comité organizador de Tokio 2020, un 26,2% a las federaciones internacionales, un 22,5% a los comités nacionales, un 14,5% al de Estados Unidos y un 7,2% al Movimiento Olímpico.
La deuda neta del organismo deportivo se redujo ligeramente en este último ejercicio hasta los 125 millones de dólares (118 millones de euros), lo que supone un 3,8% menos que los 130 millones de dólares (123 millones de euros) del año anterior.
“Fueron Juegos Olímpicos sin precedentes y se necesitó un esfuerzo igualmente sin precedentes de todos en el movimiento olímpico para hacerlos realidad: todos podemos estar muy contentos con la respuesta global abrumadoramente positiva a estos Juegos”, señaló el presidente del COI, Thomas Bach, en un comunicado.


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