11 de junio 2009 - 00:00

El elenco, lo mejor de un thriller

Russell Crowe encarna bien al típico reportero al gusto de Hollywwod y Helen Mirren se roba cada escena en «Los secretos del poder», thriller con menos tensión de lo esperable.
Russell Crowe encarna bien al típico reportero al gusto de Hollywwod y Helen Mirren se roba cada escena en «Los secretos del poder», thriller con menos tensión de lo esperable.
«Los secretos del poder» (State of Play», EE.UU., 2009, habl. en inglés). Dir.: K. McDonald. Int.: R. Crowe, B. Affleck, R. McAdams, R. Wright Penn, J. Bateman, J. Daniels, H. Mirren.

Lo mejor de este film son las actuaciones de todo un elenco conducido por el director hacia un rango interpretativo propio de los viejos relatos de periodistas del cine clÁsico. Pero, en realidad, «Los secretos del poder» no es un film sobre periodistas, sino más bien sobre la polÍtica y los crímenes conspirativos. Es en esta mezcla donde algo se pierde en el camino.

El film empieza con una excelente secuencia de acción, un doble crimen cometido por alguien que parece ser un asesino superprofesional. Russell Crowe es el periodista encargado en casos policiales de un diario de Washington que lo investiga sin percibir nada especialmente fuera de lo común hasta que ese doble crimen empieza a poder vincularse con el extraño suicidio de la amante de un congresista (Ben Affleck), a quien el reportero conoce de toda la vida.

Mas allá de que el director Kevin McDonald sabe generar suspenso, e incluso alguna que otra buena escena de acción (especialmente una del periodista protagónico tratando de huir del asesino en un garage es un gran momento en este sentido), la película se basa en las escenas dialogadas, lo que no siempre ayuda a la tensión esperada en un trhiller.

Helen Mirren se roba literalmente cada escena en la que aparece, y Rusell Crowe ofrece un buen retrato del típico reportero desprolijo con el que Hollywood ve a esta profesión, mientras que Ben Affleck no ayuda tanto con su catálogo de lugares comunes del político metido en un escándalo sentimental primero, policial después. Una sorpresa es el excéntrico y tambien un poco siniestro agente de relaciones públicas entre políticos que interperta Jason Bateman.

Por lo demás, «Los secretos del poder» se alimenta de las muy buenas imágenes surgidas de la fotografía de Rodrigo Prieto, y si bien el director obtiene un resultado razonable potenciando la tensión con la climática música de Alex Heffes, nunca llega a entusiasmar del todo al espectador.

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