23 de abril 2012 - 00:00

El estupendo legado de Hank Jones

El estupendo legado de Hank Jones
«Come Sunday». Charlie HaJones. Universal 2750368.

Cuando el pianista Hank Jones grabó este álbum en Nueva York en los primeros días de febrero de 2010, tenía 91 años. Apenas tres meses después, murió en Manhattan cuando le faltaba poco para los 92. Mucho más joven que él, Charlie Haden (1937) fue entonces el nexo para entregarnos esta obra póstuma de quien fue un personaje muy importante para el jazz y que aquí protagonizó un repertorio muy arraigado en lo religioso. Y repiten una dupla que ya había tenido una experiencia igualmente valiosa en 1995, cuando compartieron el disco «Steal Away».

Hijo de un pastor bautista, en esta obra final, Jones eligió incluir piezas como «God Rest Ye Merry, Gentleman», «Give Me That Old Time Religion», «Were You There When They Crucified My Lord», «Nearer My God to Thee», etcétera. Y las piezas anónimas se mezclan con algunas de autores conocidos pero de larga data y de inspiración semejante, como «Take My Hand Precious Lord» de Thomas «Georgia Tom» Dorsey, o la que da nombre al álbum, «Come Sunday», de Duke Ellington.

Lejos de la gran improvisación jazzística y de las búsquedas que suelen caracterizar el trabajo de Haden, esta vez se trata de hacer sonar las canciones -aunque sin sus textos- con la sencillez de un pianista que conserva su maravilloso toque pese a su avanzada edad y un contrabajista que se colocó, muy respetuosamente, en el lugar de acompañante. Un lujo.

Ricardo Salton

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