6 de agosto 2010 - 00:00

El FMI elogió a Brasil por su respuesta frente a la crisis

Luiz Inácio Lula da Silva, Dominique Strauss-Kahn
Luiz Inácio Lula da Silva, Dominique Strauss-Kahn
Washington - «Brasil se ha recuperado de la crisis global más pronto y más rápido que la mayoría de las otras economías y ha tenido ya un año de crecimiento fuerte», dijo ayer el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Al término de sus consultas con el Gobierno brasileño, la junta directiva del organismo indicó que «después de una contracción del 4,8% en el cuarto trimestre de 2008 y el primero de 2009, la economía de Brasil creció a una tasa anualizada promedio del 8,9% en los últimos cuatro trimestres».

De acuerdo con los economistas del Fondo, el Producto Bruto Interno de Brasil, que creció un 5,1% en 2008 y se contrajo un 0,2% en 2009, este año tendrá un crecimiento del 7,1%.

Precios

«El índice de precios de consumo, que en 2008 subió un 5,7% y en 2009 aumentó un 4,9%, este año cerrará con un incremento del 5,4%», señaló el FMI.

El déficit general del Gobierno, que en 2008 fue equivalente al 1,3% del PBI, creció al 3,2% en 2009, pero este año bajará a apenas un 1,6% del PBI.

«El fuerte marco macroeconómico de Brasil y la oportuna respuesta de sus autoridades fueron decisivos para contener los efectos negativos de la crisis global y echar los cimientos de la recuperación», dijo el informe.

La capacidad de la economía brasileña para recuperarse del tropiezo y retornar a la buena marcha «se debe tanto a la fortaleza del sistema financiero como a la combinación de responsabilidad fiscal, tasa cambiaria flexible y un compromiso con el mantenimiento de las metas de inflación», destacó el FMI.

No obstante, el Fondo señaló que el real «parece estar sobrevaluado», e instó a las autoridades de ese país a centrar la política monetaria en mantener bien ancladas las expectativas inflacionarias.

El organismo dijo que los fuertes flujos de capitales que entran al país han complicado la política monetaria en Brasil.

«Esto requiere de una mezcla de medidas cuidadosamente calibradas para preservar la estabilidad macroeconómica y financiera», concluyó el FMI.