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El Gobierno salvó ayer a Marcó del Pont y ahora va por el DNU de la deuda
Miguel Pichetto consiguió frustrarle el quórum a la oposición que intentó rechazar el acuerdo a Marcó del Pont. Lo ayudó José Pampuro para convencer a Roxana Latorre. Los opositores Adolfo Rodríguez Saá, Sonia Escudero y Gerardo Morales sufrieron el impacto.
Pero será la semana próxima. Una de las senadores, Latorre, confirmó que votará a favor del acuerdo a Marcó del Pont, la otra seguirá el mismo camino y existen dos más en duda. La santafesina fue más contundente aun al justificar su posición: «No salté al kirchnerismo. No vendí mi voto. Mucho cuidado, hay muchísimos legisladores que juegan a la entrega anticipada del poder. Hay un espíritu golpista, se respira un aire golpista en la oposición», dijo. No podría haberle hecho más favores al Gobierno.
Bongiorno la siguió, adelantando posiciones futuras: «No se cumplieron los pasos de la defensa y el debido proceso. Por eso es una definición personal porque en este momento no se han cumplimentado los procesos como deben ser». La chubutense Graciela Di Perna podría sumárseles con argumentos similares la semana próxima. El tiempo alienta las operaciones de canje de votos por especies que sólo el gobierno puede dar.
Así, quedó claro que, además de los esfuerzos de la Casa Rosada por complicarle la sesión a la oposición, y las justificaciones de las senadores por haber dado ese paso, el rechazo al acuerdo a la presidenta del Central nunca terminó de convencer a toda la oposición.
Esos esfuerzos incluyeron planteos inéditos, como el de Amado Boudou que, en un intento por salvar a Marcó del Pont (empresa que lo tenía como principal interesado) llegó a invitar al radical Eugenio «Nito» Artaza para discutir sobre la situación financiera de Corrientes. El convite no fue aceptado, pero marca el nivel de desesperación que reinaba en el Ejecutivo.
Así, Marcó del Pont seguirá en el Central por lo menos una semana más, aunque todo indica que Pichetto podrá ratificarla definitivamente.
Pero ahora el Gobierno quiere ir por más. Las mismas senadoras que ayer restaron quórum a la oposición y, en el caso de Bongiorno, ingresaron al recinto para sentarse junto al oficialismo, no pueden ser contabilizadas a la hora de rechazarle a Cristina de Kirchner el DNU del nuevo Fondo de Desendeudamiento. A pesar de que la oposición insista en que son peleas distintas, la relación ayer quedó comprometida dentro del bloque de los 37 opositores, por lo que el kirchnerismo ya sueña con avanzar para ratificar el polémico decreto, aun congelado por un fallo de primera instancia.
Ayer al mediodía, el recinto del Senado ofrecía un panorama que pocos hubieran esperado. El oficialismo bajó al recinto pasado el mediodía y logró sentar 36 senadores, con el aporte de Bongiorno. Con José Pampuro presidiendo, ya que Julio Cobos reemplazó a Cristina de Kirchner de viaje en Chile, ni siquiera un empate era posible para la oposición. Tras 40 minutos de discursos, Pichetto pidió que se levantara la sesión y Pampuro acató.
Tras el fracaso, Morales intentó calmar ánimos. «Hay que acostumbrarse a que esto va a pasar durante todo el año y medio que falta del mandato de Cristina. A veces va a ganar la oposición y otras, el oficialismo. Pero el radicalismo no modifica su decisión de rechazar el pliego de Marcó del Pont», dijo al final de una reunión de opositores tras la sesión frustrada.
Para ese momento, parte del discurso parecía sólo una ilusión: con la decisión de Latorre y Bongiorno de aceptarle el acuerdo a Marcó del Pont, será imposible que los opositores consigan la semana próxima rechazarle el acuerdo a la funcionaria. De hecho, con esos dos votos Pichetto ya tiene los 37 necesarios para ratificarla, por lo que ayer mismo anunció que en una semana bajará al recinto para hacerlo.


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