14 de febrero 2014 - 00:00

El Gobierno de Maduro ordenó la captura del opositor Leopoldo López

Los estudiantes que habían organizado la manifestación del miércoles marcharon nuevamente para repudiar la muerte de los tres jóvenes en Caracas. La capital amaneció militarizada.   Al cierre de esta edición, el dirigente opositor Leopoldo López se encontraba en su domicilio acompañado por sus abogados.
Los estudiantes que habían organizado la manifestación del miércoles marcharon nuevamente para repudiar la muerte de los tres jóvenes en Caracas. La capital amaneció militarizada. Al cierre de esta edición, el dirigente opositor Leopoldo López se encontraba en su domicilio acompañado por sus abogados.
Caracas - Las autoridades venezolanas ordenaron ayer la captura del opositor Leopoldo López tras acusarlo de terrorismo y homicidio por considerarlo responsable de las tres muertes ocurridas el miércoles durante una manifestación estudiantil en Caracas.

La Fiscalía General ordenó la captura de López, dirigente de Voluntad Popular (VP) y exalcalde de Chacao, un rico distrito caraqueño, a quien responsabiliza de haber alentado los disturbios, tras la pacífica movilización, que terminaron con un militante chavista, un estudiante y un joven carpintero muertos de un balazo.

La inteligencia militar allanó por la tarde de ayer un local del partido opositor, que impulsa la campaña La Salida para propiciar el fin del Gobierno de Nicolás Maduro, pero al no encontrar al dirigente de la oposición se retiró. Además, fue activada una alarma en aeropuertos y fronteras para evitar que abandone el país.

El coordinador de VP, Carlos Vecchio, informó que López se encontraba en ese momento en su vivienda particular, junto con sus abogados, evaluando la situación.

"Le digo algo al Gobierno clarito: Leopoldo López está, se queda en Venezuela, va a dar la cara porque no tiene nada que temer y porque va a seguir en la calle luchando por los sueños de Venezuela", señaló y agregó que el pedido de captura "forma parte de un plan para criminalizar la protesta".

La orden de detención contra el economista de 42 años llega después que Maduro prometió medidas tras los enfrentamientos que dejaron además 66 heridos y 69 detenidos en todo el país.

Asambleístas oficialistas exigieron también que se emita una prohibición para salir de Venezuela y se le retiren los fueros a la diputada María Corina Machado, la otra representante de la oposición que lideró las protestas del miércoles.

Por su parte, el ministro de Interior y Seguridad, Miguel Rodríguez Torres, aseguró ayer que las manifestaciones estudiantiles fueron infiltradas por grupos armados entrenados en México que buscan generar una "guerra civil" que justifique la "intervención" de la comunidad internacional.

"No fue un hecho espontáneo; hay una organización que se viene gestando para ir conduciendo al país a una salida irracional, inconstitucional y violenta. Los estudiantes fueron manipulados, utilizaron a los estudiantes para infiltrar una vanguardia entrenada", afirmó el funcionario que, al igual que el presidente Maduro, responsabilizó a la derecha fascista de intentar derrocar al chavismo a casi un año de la muerte de Hugo Chávez.

Asimismo, acusó a Otto Reich, exfuncionario de Estados Unidos, y a Álvaro Uribe, expresidente de Colombia, de financiar los presuntos planes "golpistas" que se vienen gestando en Venezuela.

En tanto, el líder opositor venezolano, Henrique Capriles, aseguró ayer que "no están dadas" las condiciones para pedir la salida de Maduro y fustigó la violencia tras las manifestaciones. "Vamos a canalizar el descontento, pero yo no les voy a mentir; las condiciones no están dadas para presionar la salida del Gobierno", declaró durante una conferencia de prensa.

El excandidato presidencial, que perdió ante Maduro las elecciones del 14 de abril, acompañó parcialmente a los estudiantes en la manifestación, pero se abstuvo de un papel protagónico. "El Gobierno debe asumir su responsabilidad de lo ocurrido ayer", acusó al condenar los enfrentamientos entre grupos que asistieron a la movilización de estudiantes opositores y grupos que se identificaban como afines al chavismo.

Ayer, las calles de Caracas volvieron a ser el escenario de marchas de los dos bandos de la polarizada Venezuela. Centenares de chavistas se concentraron en la sede de la Fiscalía General -parcialmente destruida tras los incidentes- reclamando justicia por la muerte de las tres víctimas, mientras, en otras zonas de la capital, pequeñas columnas de estudiantes opositores se concentraron.

Nada indica, sin embargo, que las manifestaciones tengan suficiente fuerza para desestabilizar al chavismo. "Por el momento, las protestas no representan una amenaza en el corto plazo para Maduro", dijo Diego Moya Ocampos de la firma de análisis IHS Global. "Sin embargo, el riesgo de que el Gobierno pierda el control crecerá significativamente si se producen más víctimas fatales", agregó.

Agencias Reuters, EFE, ANSA, DPA y AFP, y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario