La muestra del célebre fotógrafo francés inaugura una temporada con otros grandes hitos, con obras de Diane Arbus y artistas del México moderno.
Cartier-Bresson.”Allée du Prado”, Marsella, 1932.
Mientras en la escena del arte el mercado de galerías atraviesa una franca declinación acentuada por la competencia de las casas de remates, los principales museos y centros culturales porteños se disponen a acaparar el interés con una atractiva programación. Para comenzar, hoy se inaugura "Henri Cartier-Bresson: Fotógrafo" en La Usina del Arte y el Museo del Cine. El talento del francés, padre del foto-reportaje y el documentalismo, promete atraer un público que se resiste todavía a frecuentar el barrio de La Boca. Aunque, por supuesto, hay excepciones, como la peregrinación que generó el año pasado la llegada de Malevich desde los museos de Rusia a la Fundación Proa de La Boca.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La fotografía no sólo tiene sus fans sino que, además, la mirada de Cartier-Bresson (1908-2004) resulta clave para entender la cultura de la imagen de Occidente. Tan amable como perceptiva, socarrona y tierna a la vez, su obra atraviesa el siglo XX. La agencia Magnum y la Fundación Cartier-Bresson presentan una selección de 133 imágenes que va desde el temprano período surrealista y los trabajos documentales en París, hasta las series de los viajes en las décadas del 60 y el 70.
El tema de Cartier-Bresson es, por excelencia, la sociedad francesa, las pequeñas alegrías y tragedias de la vida cotidiana y, sobre todo, su encanto. Un encanto que no se quiebra en las décadas que abarca la muestra, y que no logran empañar los horrores de la Segunda Guerra Mundial. Alistado en el ejército, Cartier-Bresson padeció casi tres años de prisión y fue sometido a trabajos forzados hasta que logró escapar. Pero el drama es escaso en su obra.
Con su afán por revelar lo sorprendente que esconde lo cotidiano, aportó el célebre concepto del "instante decisivo", es decir, y según sus propias palabras: "Se debe pensar antes y después, jamás mientras se toma la fotografía". En ese preciso momento, como explica Susan Sontag en "Sobre la Fotografía", Bresson "se compara con un arquero zen, la mente debe convertirse en el blanco". Para Bresson es preciso olvidar el mundo y salir al encuentro del objeto que se desea atrapar. Bien puede decirse, entonces, que sus fotografías tienen un antes y un después, y que en el medio está el misterioso "durante". El universo de Bresson es diferente, la naturaleza al igual que los personajes, al menos por un "instante", parecen posar para él.
Por su parte, el Malba exhibirá en julio 100 imágenes de la neoyorquina Diane Arbus (1923-1971), varias inéditas llegarán en las manos del curador de departamento de Fotografía del Metropolitan de Nueva York, Jeff L. Rosenheim. La sensible Arbus capturó, antes de suicidarse, el horror y también el dolor en las calles de la gran ciudad. Finalmente y casi a fin de año el Malba recibirá el arte de "México Moderno (1900-1950)": 140 obras de Rivera, Kahlo, Siqueiros, Tamayo, José Clemente Orozco y Carrington, pertenecientes al Museo Nacional de Arte de México (Munal).
Con la excelencia de sus muestras y actividades, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires dejó atrás su destino de "museo fantasma" y acabó por conquistar un público fiel. Este año presentará al tucumano residente en Alemania, Tomás Saraceno, artista que ganó fama internacional llevando al espacio las telas tejidas por las arañas (que siempre lo acompañan). Saraceno es todavía una incógnita para los argentinos. La estupenda fotógrafa Gisèle Freund, que vivió y retrató personajes inolvidables aquí y en el mundo, también se verá en el MAMBA. Su nombre, a pesar de la elocuencia de sus tomas e, inclusive, la difusión de su conocido tratado "La fotografía como documento social", no ocupa aún el lugar que merece. El MAMBA estará en obra pero abierto: sumará nuevas de salas de exposición, un café, una tienda ampliada y la biblioteca.
El Museo Nacional de Bellas Artes abre el año con la muestra curada por Cecilia Rabossi, "Xul Solar Panactivista". Y luego llegará "Miró: la experiencia de mirar", obras de las dos últimas décadas del artista pertenecientes al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid. Anish Kapoor, la gran figura que hoy seduce a las multitudes del mundo, estará en la Argentina el 22 de abril con la exposición "Invisible" creada para el Parque de la Memoria y curada por Marcello Dantas. Y el listado continúa con artistas locales e internacionales.
Dejá tu comentario