22 de agosto 2016 - 00:45

El inventor del sostén para guitarra y otras curiosidades

Textuales de Horacio Salgán, en uno de los últimos reportajes que le realizó este diario. El maestro allí cuenta que inventó, por azar, el sostén para guitarra, y lamenta la extinción de las grandes orquestas de tango.

• Yo sé que puede parecer curioso, y a mucha gente le llama la atención. Pero a pesar de que hace casi medio siglo que tocamos juntos, Ubaldo De Lío y yo nunca nos hemos tuteado. Somos de la época en que muchos hijos trataban de usted a sus padres.

• La desaparición de las grandes orquestas del tango se debe sólo a causas económicas. A mí me gusta tocar con formaciones pequeñas, pero la orquesta es otra cosa. Inclusive, es distinto el repertorio que se puede abordar.

• Yo he tocado mucho en cabarets, de modo que no me ha faltado vida nocturna. Pero prefiero mi casa. Es una cuestión de personalidad. Todo lo que más me gusta hacer, componer, arreglar, estudiar, leer de todos los temas, escuchar todo tipo de música, puedo hacerlo en casa.

• Sigo componiendo constantemente, pero no lo doy a conocer porque muchas cosas tienen que ver con otros géneros, folklore, música brasileña. Es muy difícil introducir cambios en el repertorio. Hay temas que jamás puedo dejar de tocar, como "A fuego lento" o "Canaro en París", porque el público quiere escuchar los tangos de siempre.

• Yo tuve la suerte de redescubrir a Edmundo Rivero cuando había dejado de cantar; lo escuché por radio y quise incorporarlo a mi orquesta. Lo mismo con Roberto Goyeneche. Me lo sugirió un asistente y estuvo conmigo entre el 1953 y 1955. Venía a los ensayos con el colectivo que manejaba por esa época.

• Se equivocan cuando dicen que yo antes tocaba más rápido. Ocurre que algunas grabaciones fueron aceleradas, hasta tienen diferencia de afinación, pero yo siempre he tocado de la misma manera.

• En 1944 yo tocaba con el dúo de guitarristas y cantores Martínez-Ledesma en El Tronío. Y cada vez que entraban tenían que traer una silla para apoyar los pies, parecían domadores de leones. Entonces, se me ocurrió que usaran una cuerda como sostén. Aquí se sigue usando muchísimo pero también lo he visto usado en los países más lejanos.

• Piazzolla y yo somos personas distintas con lenguajes diferentes. No contradictorios, como han dicho algunos, sino complementarios.

• La influencia de Gardel no está solamente en el tango cantado sino que se extendido a todas las expresiones, inclusive la instrumental. Los fraseos y las líneas melódicas, tal como los concebimos hoy en día, tienen la marca de Gardel.

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