“El jazz cambia todo el tiempo, por eso perdura”

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El guitarrista Mike Stern actuó numerosas veces en la Argentina. Entusiasmado con el público, sus visitas -al frente de grupos y proyectos diferentes- han sido habituales en los últimos años. Ahora, el músico de 56 años, nacido en Boston y criado en Washington, que ha recorrido simultáneamente el rock y el jazz, volverá a Buenos Aires como parte del grupo Yellowjackets. Estarán hoy en el Gran Rex dentro de la gira latinoamericana con la que presentando su álbum «Lyfecycle». Dialogamos con él:

Periodista: ¿Qué lo impulsa a seguir viniendo a la Argentina?

Mike Stern: Es un país especial. Hay tanta música. El feeling de la gente es tan musical; todo realmente hermoso.

P.: ¿Y qué ha podido escuchar y conocer de nuestra música en todos estos viajes?

M.S.: Por ejemplo a Luis Salinas, que es un buen amigo. Y un guitarrista de la puta madre (permítame esa expresión tan de su país). Y claro, también pude conocer más profundamente a Astor Piazzolla, era increíble.

P.: ¿Qué recuerdos tiene de su etapa de Washington?

M.S.:
Haber tocado con Miles Davis y Jaco Pastorious ha sido especial, eran increíbles músicos y han marcado la historia. También con la banda de Michael Brecker, o cuando estuve con Steps Ahead, con Mike Mainieri. Los Yellowjackets de ahora son otra banda muy especial: músicos increíbles, llevan mucho tiempo juntos, y pese a algunos cambios, tienen un sonido intrínseco, logrado especialmente entre Russell Ferrante, que es un gran pianista además de un gran compositor, y Jimmy Haslip, que es un bajista maravilloso. Su música está llena de alma. Tienen ese sonido propio porque están juntos desde hace más de 30 años, mucho más que lo que tanta gente lleva de casados.

P.: ¿En la actualidad se siente más cerca del rock o del jazz?

M.S.: De ambos, pero me considero más un músico de jazz, porque fue lo que estudié y lo que me gusta desde años y años. Escuché mucho a Sonny Rollins para tratar de lograr en mi guitarra el equivalente de su fraseo en el saxo, transcribí muchos de los solos de John Coltrane y también a Michael Brecker, inclusive cuando tocaba con él (su hermano el trompetista Randy está de gira conmigo ahora), trataba de copiar su estilo. Entonces tuve muchas influencias de todo tipo. Por ejemplo los hermanos Brecker tenían mucho componente de funk y rock en su música pero se puede escuchar mucho «be bop» en su manera de tocar y en su vocabulario porque es de allí de donde vienen, y yo soy de la misma forma. Yo soy un guitarrista y rockeo. Escuché mucho a Hendrix cuando era chico y también un montón de blues. Amo al blues, amo la guitarra blusera, a Buddy Guy, a B. B. King, pero al crecer no me desprendí de todo eso sino que lo incorporé a mi manera de tocar jazz.

P.: En el mismo sentido, ¿qué define, en su opinión, la música de rock o de jazz?

M.S.:
No pienso la música de ese modo. Pienso en músicos, en músicos de jazz y en algunos proyectos o discos, o conciertos que me han marcado a mí y han marcado a otros. Como le decía, me siento un músico de jazz. Y el jazz cambia todo el tiempo y eso lo hace perdurable, ¿no le parece?

P.: Y en este punto de la historia, ¿podemos seguir hablando de jazz-rock? ¿Yellowjackets es un grupo de jazz-rock?

M.S.:
No, no se puede hablar así. No es una buena etiqueta para ningún músico. Ninguna etiqueta es totalmente completa a menos que escuches la música, y entonces se transforma en otra cosa. Por supuesto se puede escuchar alguna influencia de otras músicas como el rock en el estilo de los Yellowjackets pero no sabría cómo llamarla, es simplemente buena música. Yo mismo rockeo bastante.

P.: ¿Qué lo llevó a tocar con ellos?

M.S.: Yo había tocado antes una vez con ellos como invitados especiales en Montreal: yo era el artista residente invitado de esa edición del famoso Festival de Jazz de Montreal hace dos años, en 2007. Tenía que llevar a varias bandas o músicos con los que quisiera tocar y que me gustaran, como Jimmy Cobb, George Coleman, Buster Williams, Richard Bona, Billy Cobham, gente diferente cada noche. Te dan un lugar donde tocar y llevas a tus músicos favoritos. Una de esas noches toqué con los Yellowjackets y salió tan bien que sugirieron de hacer una gira y algún proyecto conjunto. Yo dije: «Genial, me parece una muy buena idea». El álbum salió muy bien y he hecho algunos conciertos con ellos además de los míos como solista, pero esto es muy especial para mí porque también son muy buenos tipos.

P.: En este concierto de Buenos Aires, ¿habrá también algo suyo como solista?

M.S.:
No, sólo tocaré con los Yellowjackets, pero está perfecto porque toco mucho, todos tocamos mucho, nos vamos a extender bastante, mucho jam session, va a ser divertido y entre todos vamos a hacer que se encienda el fuego.

P.: ¿Me puede contar algo sobre su trabajo solista más allá de estos shows con Yellowjackets?

M.S.:
Estoy todo el tiempo de gira, con un montón de gente distinta. Toco mucho con Dave Weckl y otros más. De hecho inmediatamente después de regresar a casa desde Buenos Aires, nos vamos a Europa por cinco semanas con Randy Brecker, Chris Minh Doky y Dave Weckl. Tocaremos en cuarteto. Después vuelvo a casa nuevamente y nos vamos a la costa oeste, esta vez con un bajista distinto, Tom Kennedy, que aparece en un DVD conmigo, y es un increíble músico que tocó con los Steps Ahead además de mucha otra gente. Después tengo algo a fin de año con Randy, Dennis Chambers y Victor Wooten, que también son mi banda ocasionalmente. Muchas cosas. Luego me voy a Japón, y en mayo voy con Richard Bona y Dave Weckl a Europa.

P.: ¿Qué es «Big Neighborhood»?

M.S.: Es mi último álbum y es tal como creo que sugiere su título («barrio grande») una buena mezcla sobre distintos grupos de gente, distintas influencias, distintas inspiraciones que he tenido. Traté de poner a toda esta variedad en un álbum; son unos quince músicos, todos con diferentes discursos musicales. Con algunos de ellos ya había tocado mucho anteriormente, con otros no, y quería tenerlos en este álbum, en este gran vecindario. Nunca había tocado con Steve Vai o Eric Johnson, por ejemplo, dos grandes guitarristas que no son músicos de jazz pero que ensamblaron perfectamente. Entonces yo escribí las canciones con todos esos músicos en mente para que todo funcionara de la mejor manera posible. Steve aparece en dos canciones, una con aires de Medio Oriente y otra en la que mencionó usted, «Big Neighborhood», que tiene una onda Jimi Hendrix. La siguiente es una canción medio bluseada escrita para Eric Johnson que toca en otra del mismo estilo. También hay otras canciones escritas para Esperanza Spalding y otra para Richard Bona con aire africano. Esperanza canta en dos canciones. Después hay una canción que escribí teniendo en mente a Medeski, Martin and Wood donde el primero de ellos toca el órgano. Realmente elegí cada canción para que cada uno encajara. Hay algunas cosas con Randy Brecker y Cindy Blackman. Cindy tocó mucho tiempo la batería con Lenny Kravitz y es famosa por su potencia rockera, pero además tiene un swing increíble. Y Randy (de los Brecker Brothers) es alguien a quien conozco hace mucho, toqué con ellos y ahora es invitado especial de mi grupo de gira. En resumen, fue un álbum muy divertido de hacer, y tocamos todos juntos al mismo tiempo en vivo en el estudio sin sobregrabaciones.

Entrevista de Ricardo Salton

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