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El mejor alumno
Del Potro se saluda con Davydenko tras el partido. El ruso justificó ante el tandilense por qué suma cinco años consecutivos como top ten con un tenis de alto vuelo.
«Gracias a todos por el apoyo que me dieron. Ayer me ayudaron a levantar un partido, me alentaron siempre. Esta semana la voy a guardar siempre en mi corazón», expresó, compungido, «Delpo», a quien le quedó un saldo positivo pese a la derrota, ya que el rival de ayer fue el mismo al que un año atrás se le escurrió el Masters de las manos ante el serbio Novak Djokovic.
Si bien el tandilense jugó de igual a igual, lo de Davydenko fue para el aplauso. Luego de vencer a Roger Federer en semifinales, el ruso estuvo eficaz con su saque, con el que consiguió el 70% de los puntos, y preciso para quebrar el servicio del rival cuando aparecía la oportunidad. Disputó tres partidos complicados en días consecutivos y lució físicamente intacto: corrió por toda la cancha y no se cansó de tirar palazos desde el fondo. Por el contrario, el número cinco del mundo no pudo reponerse del extenuante partido del sábado ante el sueco Robin Söderling, erró mucho con su segundo servicio (sólo conectó el 33%) y no logró hacer diferencias con su drive.
«Cuando estaba dentro de la cancha quería ganar como sea y me encontré con un gran jugador y merecido campeón. Fue un gran rival que jugó mejor que yo. Es para felicitarlo, porque creo que es el único que tuvo regularidad en este torneo. Le ganó a la mayoría: a Federer, a Nadal, a todos. Y más allá de mi torneo creo que perdí con un buen campeón. No encontré la manera de entrarle y de hacerle daño y creo que fue mérito de él», apuntó Del Potro con gran franqueza en la conferencia de prensa.

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