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El oro y la plata definiendo la tendencia

Cuanto más cantidad de veces sea reconocido el soporte, mayor fortaleza tendrá tal nivel y los alcistas se mantendrán con vida, con chances de retomar el control del mercado, aunque sólo con su quiebre el activo financiero quedará vulnerable a nuevas pérdidas, indicando que la compra se ha retirado del mercado, dándoles espacio a los bajistas y pudiendo ver una aceleración bajista hacia niveles inferiores.
En cuanto a las resistencias, es el mismo esquema, aunque en sentido opuesto, considerando tal nivel como la zona donde se ubica la venta evitando que las subas se amplíen hacia valores más ambiciosos para adelante y cuanto más cantidad de veces el mercado reconozca la misma, ésta tendrá mayor fortaleza. Recién el quiebre de las resistencias significará que los bajistas han abandonado el mercado, dejando espacio para los alcistas y esperando avances de mayor importancia hacia zonas superiores.
Una vez que el soporte es perforado a la baja, técnicamente se debe esperar a tal nivel que se transforme en resistencia, mientras que en los casos en que el mercado supera resistencias, esperaremos que tal nivel actué luego como zona de soporte ante posibles recortes.
Esta pequeña introducción es útil para entender la situación actual tanto del oro como de la plata, que se encuentran hoy en día realizando un gran proceso de consolidación, respetando tanto soportes como resistencias importantes y que ante el quiebre de alguno de ellos indicará una posterior definición de la tendencia.
Pasaremos entonces a analizar la situación del oro y de la plata a los fines de anticipar el futuro de los metales para las próximas semanas.
Análisis del oro
El gran bull-market del oro tiene sus comienzos cerca de comienzo de siglo en los niveles de 300 dólares y hoy en día se ubica en 1.615 dólares la onza.
Luego de la caída importante que ha sufrido en 2008, el metal ha sabido desarrollarse dentro de un canal alcista, respetando soportes y resistencias móviles, coincidentes con la figura técnica mencionada.
El mercado fue muy técnico ya que una vez superada la línea de tendencia superior del canal inferior, las subas se ampliaron buscando exactamente el mismo tamaño del canal y accedió a los máximos de 1.923 dólares, logrando un techo importante y desde donde el oro ha iniciado la lateralización actual.
Desde tales máximos el oro regresó en varias oportunidades a los mínimos de 1.520 dólares por onza, nivel de importante soporte para el metal, coincidente a su vez con el 38,2% de Fibonacci de todo el avance en onda 3. La compra ha salvado el mercado en cinco oportunidades, y los bajistas no han logrado dominar, por ello la gran disputa entre alcistas y bajistas por quién tiene hoy en día el control del mercado.
Siempre que el mercado quiso recuperar la tendencia alcista, la línea inferior del canal fue una fuerte resistencia para el metal y desde donde los bajistas reaccionaban evitando que las subas se amplíen.
A su vez, la zona de 1.630-1.645 dólares es considerada un gran escollo para el metal, coincidente con la línea de tendencia bajista propuesta en la gráfica y desde done la venta ha aparecido para evitar que el avance perdure hacia zonas superiores.
Es tiempo de definiciones y el proceso de lateralización actual no será para siempre. Toda la atención se centra en la superación de 1.630-1.645 dólares ya que por encima de tal nivel, los precios lograrían superar la línea de tendencia bajista, vulnerando la venta y con chances de que las subas se amplíen hacia la zona de 1.675-1.770 dólares la onza, junto a escollos importantes de mediano plazo para el metal. Más tarde, por encima de tales obstáculos podremos determinar un piso de mercado y una ampliación de la tendencia alcista hacia valores más ambiciosos para adelante.
Ahora bien, mientras 1.645 dólares no sea superado, el proceso de lateralización permanecerá intacto y deberemos cuidar los soportes ubicados en 1.570-1.550 dólares, siendo 1.520 dólares el nivel de soporte crítico en el corto plazo para el oro y desde donde las subas deberán quedar reanudadas rumbo a los máximos mencionados.
Sólo con caídas en forma directa debajo de 1.520 dólares, significará que los alcistas se han retirado del mercado, dándoles espacio a los bajistas y con chances de que las pérdidas se amplíen hacia niveles inferiores en torno a 1.450 y 1.400-1.390 dólares la onza más tarde, nivel de soporte crítico en el mediano plazo para el oro, junto al 50% de Fibonacci de todo el avance en onda 3 y desde donde esperamos una reanudación de la tendencia alcista, tal como lo mencionado.
Análisis de la plata
En cuanto a la plata, el esquema es similar ya que el metal ha sabido reconocer un importante soporte en la zona de 26 dólares, y hoy en día se enfrenta también una línea de tendencia que tiene sus inicios en los mínimos de 2008.
En este sentido, vemos que mientras los 26 dólares no sean perforados a la baja, aún podremos esperar un regreso de las subas que sea capaz de llevar el metal a niveles superiores en torno a 28,30-30,50 dólares, junto a la línea de tendencia bajista. Técnicamente será una buena noticia para los alcistas el hecho de que el mercado logre superar 30,50 dólares, ya que tal suceso técnico habilitará una continuidad en el avance hacia 33,15-34,80 dólares y 37,50 dólares más tarde, junto con los máximos de comienzo de año y un escollo importante para el metal.
Las subas mencionadas se mantendrán con vida tanto tiempo como los 26 dólares no sean perforados, ya que con caídas debajo de tal zona, la plata estaría quebrando a la baja soportes importantes, respetados en distintas ocasiones en el pasado, a la vez que los precios lograrían colocarse debajo de la línea de tendencia alcista que tiene inicio en los mínimos de 2008 y habilitado pérdidas mayores hacia 25 dólares y 24,15 dólares más tarde, junto con el 61,8% de todo el avance desde 2008, de 8,40 dólares hasta los máximos de 49,60 de mayo de 2011 y desde donde las subas deberán ser reanudadas como tendencia principal; caso contrario, alertaremos por descensos mayores hacia la zona de 21,30-19,80 dólares, junto a soportes inferiores para el metal y desde donde la tendencia alcista deberá quedar finalmente reanudada.
A modo de conclusión, vemos que tanto el oro como la plata se encuentran dentro de un largo proceso de lateralización que tiene sus inicios en los máximos de 2011 y que mientras los soportes mencionados no sean perforados, aún podremos esperar un regreso de las subas. Para ello, los alcistas deberán ganar batallas, superando resistencias para finalmente tomar el control del mercado.
Dentro de este largo proceso de lateralización, los soportes mencionados son los niveles que los alcistas deberán defender para mantenerse con vida; caso contrario, los bajistas habrían ganado la batalla y generando pérdidas mayores hacia zonas inferiores.
Serán con el quiebre de las resistencias o soportes mencionados, los sucesos técnicos que definan la tendencia posterior de los metales preciosos, aunque mientras no sean vulneradas, la lateralización se mantendrá, de igual modo que la cautela.


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