Hizbulá (el Partido de Dios) es una poderosa organización político-militar libanesa.
Está implantada en la comunidad chiita, que representa el 35% de la población libanesa, y cuenta con una fuerte representación política y parlamentaria.
Fue fundado en Líbano en 1982 tras la invasión israelí. Nació con el objetivo de crear una república islámica y su «ideología» se centra en un fuerte sentimiento antihebreo y antioccidental.
Se dio a conocer de manera espectacular con el atentado que costó la vida a 241 marines estadounidenses y 58 paracaidistas franceses en Beirut, el 23 de octubre de 1983.
Aliado de la teocracia chiita de Irán, de donde recibe ayuda económica y política, mantiene también estrechos vínculos con Siria.
Su líder, el jeque Hasán Nasralá, la ha convertido en mucho más que una simple guerrilla. De hecho fue capaz de resistir en 2006 el embate del ejército israelí, una respuesta al secuestro de dos soldados en la frontera. La contienda tuvo graves consecuencias humanitarias y económicas para el Líbano, pero la milicia no sufrió daños en su estructura.
Su presencia militar es especialmente fuerte en el sur de ese país. Esto es resistido por los partidos no chiitas, que consideran que la Resistencia Islámica debería incorporarse al Ejército regular.
Además de sus labores políticas y armadas, lleva a cabo una importante tarea social, causa de su popularidad. Su principal credencial es haber creado una red de hospitales, colegios, centros comunitarios, organizaciones benéficas, y puntos de distribución de alimentos, a los que tienen libre acceso todos los libaneses, musulmanes y cristianos.
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