23 de noviembre 2015 - 00:00

El Pentágono alista ciberguerra a gran escala

 Washington - El ejército más poderoso del mundo prepara una nueva fuerza. Pero en esta ocasión, los soldados estadounidenses no portarán ametralladoras, no conducirán vehículos de combate ni aviones, no sangrarán ni tampoco morirán en combate. Es que el Pentágono los prepara para la inmensidad digital de internet. Después tras sufrir ataques sin precedentes contra la red de computadoras del Gobierno por parte de hackers, parece que llegó el momento.

El nombre del proyecto ultrasecreto del Pentágono es "Plan X", y con él, los cibersoldados podrán detectar ataques informáticos contra el país inmediatamente.

El objetivo de este proyecto, que costará 125 millones de dólares y se extenderá durante más de cuatro años, es "obtener un espectro completo de las cibercapacidades" y más opciones para los presidentes, como explicó el exsecretario de Defensa Chuck Hagel.

Hagel prometió la construcción de una "ciberpotencia" formada por excepcionales profesionales. Está previsto que esta fuerza -que colaborará estrechamente con los comandantes militares y con el servicio secreto NSA- cuente el año que viene con 6.000 hackers militares.

El diario militar Army Times calificó el conjunto del proyecto "Cyber" como "la última y más novedosa rama de la carrera militar del Ejército de Estados Unidos". Se trata también del primer puesto de militar de carrera creado desde la formación de las Fuerzas Especiales hace treinta años.

La formación de la primera promoción con aproximadamente 30 "cibermilitares" en la base de Fort Gordon (Georgia).

El principal problema de la guerra virtual es que, a diferencia de la clásica, que puede ser por tierra, mar y aire, esta transcurre sin ser vista. La víctima de un ciberataque sabrá muy tarde que fue atacada, si es que llega a saberlo.

Incluso en el Pentágono o en las mejores empresas de seguridad digital, los expertos tienen que descifrar minuciosamente las líneas de código para reconocer irrupciones.

Mediante una visualización en tiempo real de la evaluación de la amenaza, en el futuro debería bastar con una simple mirada a una pantalla para localizar puntos débiles o irrupciones en el sistema.

Mediante gráficos, visualizaciones 3D e íconos animados para computadoras conectadas y procesos en curso, lo invisible podría volverse visible.

Incluso se llegó a probar los anteojos de realidad aumentada "Oculus Rift". Con ellos uno puede sumergirse, afirmó a la revista Wired el coordinador del programa "Plan X", Frank Pound. "Es como si pudieras nadar en internet". De este modo, la ciberguerra casi se convierte en un videojuego.

Agencia DPA

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