6 de diciembre 2013 - 00:00

El Réveillon 2014 en Río, una descomunal fiesta inolvidable

La multitud  se instala desde el último atardecer del año a esperar el nuevo día en los cuatro kilómetros de playas de Copacabana. Con la primera campanada del nuevo año comienza la media hora de estallido de fuegos artificiales  que maravillan a los presentes .
La multitud se instala desde el último atardecer del año a esperar el nuevo día en los cuatro kilómetros de playas de Copacabana. Con la primera campanada del nuevo año comienza la media hora de estallido de fuegos artificiales que maravillan a los presentes .
Si existe una fiesta, tan popular como glamorosa de celebración del Año Nuevo que se destaca en el mundo entero, es la del Réveillon en Río de Janeiro, que se ha vuelto para Brasil tan importante como sus famosas Fiestas de Carnaval con el competitivo desfile de las escolas do samba, y hay quienes sostienen que la multitudinaria reunión en las playas para el rito del inicio de enero es ya aún más famosa, por sus proporciones, que la deslumbrante parada por el sambódromo.

En ese impresionante festejo de despedida del año, que no ha parado de crecer, más de dos millones de personas, vestidas de impecable blanco se reúnen en las playas de Copacabana para dar la bienvenida al nuevo año. Todo principia comiendo bien temprano, apenas empieza a anochecer, como una sabrosa despedida a la Nochevieja. Aquellos que quieren estar cómodamente cerca del acontecimiento central, y tienen dinero como para pagar en esa ocasión precios que por lo general resultan exorbitantes, deben hacer reservas anticipadas en los restoranes, confiterías y bares de Avenida Atlántica. El resto deberá llegar a la playa elegida ya cenados. O esperar a que se haya iniciado el nuevo año y puedan elegir lugares donde hay buffet toda la noche, tragos libres y hasta el famoso café da manha, después del imprescindible chapuzón en las cálidas aguas del mar al amanecer, con el que suele principiar y concluir la gigantesca fiesta de "virada do ano", es decir, el cambio de año.

bailando hasta el amanecer

La palabra "réveillon" proviene del francés réveil, que significa despertar, y en ese caso mantenerse despierto más allá de la medianoche. El Réveillon se celebra en Francia, Rumania, Canadá, Nueva Orleans, Portugal, Brasil y en algunos restoranes y hoteles selectivos de más de cuatro estrellas en Buenos Aires. Hay dos festejos Réveillon en el año.

El Réveillon de Navidad, una fiesta principalmente cristiana que se ha ampliado a miembros de otros credos y a no creyentes, es por lo común una fiesta familiar.

El Réveillon de Nochevieja es una fiesta a la que se suman principalmente amigos donde hay viejos rituales paganos (aunque muchos no lo sepan) cómo hacer explotar cohetes y fuegos artificiales para alejar los demonios de todo lo malo del año que se va, muchos brindis y un infatigable deseo de danzar, girando como gira el mundo.

En Brasil el sincretismo pagano impone un conjunto de ritos. Hay que vestirse de blanco hasta en la ropa interior. Entrar al mar, saltar siete olas, comer siete uvas, ofrecerle presentes a Iemanjá la Reina de las Aguas, que es la Virgen María en su presencia de Stella Maris. Por lo común los regalos son flores y barquitos con velas encendidas que se echan a las aguas.

es en copa, copacabana

La multitud de blanco, que no deja un resquicio en los cuatro kilómetros que tienen las playas de Copacabana, espera impaciente el momento en que comience a corear la cuenta regresiva.

Veinte minutos antes un juego de luces laser hacen juegos iluminando el lugar y presentando los logotipos del Mundial de Fútbol 2014 y de los Juegos Olímpicos 2016.

Junto a las doce campanadas que anuncian el Año Nuevo. La cadencia de las voces lleva a una especie de baile colectivo. Y con la última habrá gritos, abrazos, besos y entrechocar de copas llevadas a propósito. Y desde barcas que están a unos 300 metros de la costa comienza entonces el magnífico batifondo y la estrepitosa lluvia de colores de fuegos artificiales durante una media hora ininterrumpida.

A partir de ahí comienzan los conciertos, recitales y bailes, que terminan de convertir la celebración en una fiesta inolvidable, de la que algunos saldrán cantando "es en Copa, Copacabana, donde encontré mi amor", con el ritmo de la canción de Barry Manilow sobre el lugar más caliente de La Habana.

las gratis y las selectas

Hay programadas dos tipos de fiestas: las populares y gratuitas, y las selectivas y pagas. Las gratis se despliegan en escenarios frente al Copacabana Palace, a la altura de la calle Santa Clara, ante la Posta 5, el escenario Leme y en Aterro do Flamengo.

En esos lugares se presentan DJ invitados, cantantes, bandas y escolas do samba. Entre otras estarán el Grupo Cosa Seria, Joice Candido, Imperio Serrano, Ciudade Negra, Mangueira, Reinaldo, Elson do Forrogode, Elymar Santos, Samba Urbano.

Las fiestas pagas se desarrollan en hoteles y clubes, por ejemplo en el Museo de Arte Moderno, el Club Costa Brava, la Sociedad Germania, el Morro da Urca, el hotel Royal Tulip. El Jockey Club Brasileiro, en el Barrio Jardín Botánico, que tendrá como atracciones la Banda Groove Box, Monobloco y JDJs, vista a los fuegos artificiales de Copacabana y de la Lagoa, y baile, la entrada está en unos 1.000 reales, aproximadamente 430 dólares.

M.S.

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