28 de junio 2023 - 00:00

El SFD, un nuevo jugador para el financiamiento del desarrollo

Los petrodólares siguen fluyendo hacia los países en desarrollo. Distintas iniciativas están atrayendo el interés del Fondo Árabe para el Desarrollo. ¿Cuáles son sus principales objetivos e intereses?

Dilma Rousseff
Dilma Rousseff

El Saudi Fund for Development (SFD), perteneciente al reino de Arabia Saudita, viene ganando, desde hace años, presencia en los mercados de capitales internacionales y se va consolidando como un nuevo e influyente jugador en el financiamiento global, sobre todo, en el área de infraestructura y en otras claves como la educación. Creado a mediados de los 70 y orientado principalmente para asistir a países en desarrollo de Medio Oriente y de África, en el último tiempo empezó a evaluar iniciativas en América Latina y, en particular, en Argentina. La semana pasada, precisamente, el CEO del SFD, Sultan bin Abdulrahman Al-Marshad, recibió en la sede del Fondo en Riyadh a la Presidenta del New Development Bank (NDB), Dilma Rousseff, de los BRICS, para discutir formas de cooperación para contribuir al desarrollo sostenible en varios países en desarrollo de todo el mundo.

Así el SFD viene gestionando proyectos e inversiones desde hace casi medio siglo, participando de más de 700 proyectos y programas de desarrollo en 84 países en desarrollo de todo el mundo, con un valor total superior a los 18.700 millones de dólares, para contribuir a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Vale señalar que el SFD no es el fondo soberano del reino saudí, el “Public Investment Fund” (PIF), que tiene una cartera de inversiones de más de 600 billones de dólares. El PIF invierte en el sector privado y en activos de alta calificación crediticia y compra porciones de empresas grandes y pequeñas que cotizan en las bolsas internacionales. En cambio, el SFD es el vehículo a través del cual el Reino de Arabia Saudita canaliza la asistencia oficial vía préstamos blandos para el desarrollo, cuyo principal objetivo es el de contribuir a financiar proyectos de infraestructura en países en vías de desarrollo. Inició sus actividades en 1974 con un capital inicial de 2.700 millones de dólares, el cual fue incrementado en tres fases hasta alcanzar una cifra cercana a los 10.000 millones de dólares en la actualidad. Aunque su actividad no está restringida geográficamente, la mayor parte de la ayuda se concentra en países de África y Asia, en especial, aunque no exclusivamente, en los países más pobres de estas regiones. El foco primario del SFD está puesto en proyectos prioritarios de infraestructura básica y productividad. En especial, los proyectos vinculados a Transporte y Comunicaciones donde acumuló un total de 227 acuerdos de préstamo: en infraestructura social se ejecutaron 225 proyectos, en Agricultura 97 proyectos mientras que en Educación se financiaron 78 programas, en Energía 76, y 16 proyectos en Industria y Minería.

Los préstamos del SFD requieren de garantía de la Tesorería, pero los plazos de repago son generosos, a 10 años o más, y la tasa de interés sigue siendo baja. Entre las condiciones para obtener un crédito del SFD deben cumplirse las siguientes: el préstamo se desembolsa y debe ser devuelto en la moneda saudita (riales sauditas), el monto del préstamo no debe exceder del 5% del capital del SFD y el valor total de los préstamos otorgados a un país en un período determinado no debe exceder el 10% del capital del fondo. Si bien el monto promedio por proyecto en la historia crediticia del fondo es de 25 millones de dólares, en general los préstamos por país no suelen exceder los 100 millones de dólares por año. En forma excepcional, se han otorgado préstamos por más de 240 millones de dólares para un solo proyecto, como es el caso de un crédito a Paquistán para la construcción de la represa hidroeléctrica Mohamand Dam aprobado en 2021.

En el caso de la relación con Argentina, se encuentra en el Directorio del SFD para su aprobación el primer préstamo a nuestro país para la construcción de un tramo del acueducto Córdoba-Santa Fe por 100 millones de dólares, que cuenta, asimismo, con financiamiento de otros fondos bilaterales regionales del Golfo Pérsico. Hubo un antecedente previo, cuando años atrás se analizó un proyecto de riego en el sur de Mendoza pero fue perdiendo ritmo. Ahora, todo parece haber mutado y hay sumo interés por distintas iniciativas en Argentina.

Otro rasgo importante del SFD es que actúa en cofinanciamiento global con importantes organizaciones y organismos financieros internacionales como los grandes fondos árabes (Arab Fund for Economic and Social Development, Abu Dhabi Fund for Development y Kuwaiti Fund for Arab Economic Development), norteamericanos, europeos, escandinavos y otros como el Japan Bank for International Cooperation, OPEC fund for International Development, European Investment Fund, Asian Development Bank, European Fund for Development, United Nations Development Programme, The Export-Import Bank of China, e incluso el FMI, el Banco Mundial y el BID. Con este grupo lleva cofinanciados proyectos por 10.000 millones de dólares.

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