A sólo tres días de presentarse, en plena forma, en el festival de Jesús María, murió ayer a los 73 años Enrique Dumas, a consecuencia de un paro cardiorrespiratorio. Fue uno de esos cantantes de estilo «varonil», comparable al de Julio Sosa, con quien compartió el gusto por el repertorio de gusto popular y la resistencia a la «invasión» de otros géneros, entre otras coincidencias.
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Dumas -en realidad, Enrique Rodríguez Acha- nació en La Plata el 8 de mayo de 1935.
Siendo todavía un adolescente, comenzó cantando jazz con la orquesta Dixieland, bajo el seudónimo de Hugo Randall. Pero poco antes de cumplir los 20, inició su ascendente recorrido tanguero como cantor de la orquesta de Carlos Fígari en Radio Splendid.
Generacionalmente, llegó al tango cuando esa música estaba pasando un momento difícil. La caída del peronismo, la explosión del folklore en Buenos Aires producto de la migración interna, el ascenso internacional del rock and roll y las nuevas olas, dejaron al tango algo desubicado en la consideración pública. Su lugar principal de exposición y de contacto con el público fue la televisión. Participó de programas como « Esquina de tango», «La familia Gesa», «Yo te canto Buenos Aires», «El show de Antonio Prieto» y, por supuesto, «Grandes valores del tango», donde fue una de las figuras principales. Y llegó a ser un reconocido personaje de la farándula local, sobre todo a partir de su casamiento con la locutora Colomba -fallecida en el año 2004-, de quien se encontraba separado desde hacía muchos años.
También trabajó como actor y artista de music hall: con Olinda Bozán y Alberto Anchart en la comedia «Aquí está la vieja ola y esta vez no viene sola»; con José Marrone en una reedición de «La muchacha del centro» de Francisco Canaro; con Mariano Mores y Susy Leiva en «Buenos Aires seda y percal». Su lista de participaciones escénicas incluye además «La guitarra del diablo», en el papel de Santos Vega; «El conventillo de la Paloma», con Pepita Muñoz y Marcos Kaplán; «Aplausos», con Juan Carlos Thorryy Libertad Lamarque; «Tangos en El Dante», con Aníbal Troilo y Tito Lusiardo; «Yo canto a mi Argentina», con Mores, Lusiardo y Héctor Gagliardi, y muchísimas otras.
Para el cine, participó en unas pocas películas, todas olvidables: «Viaje de una noche de verano» (1965), «Bicho raro» (1965) y «Flor de piolas» (1967). Como contrapartida, su carrera como cantor fue muy importante, especialmente en las décadas del 60 y del 70. Y es de ese período su producción discográfica más numerosa. A lo largo de su carrera grabó y editó una docena de álbumes, junto a músicos como Roberto Pansera, el Sexteto Mayor, Alberto Di Paulo, Luis Stazo y Osvaldo Requena, entre otros. Y fue parte -con interpretaciones de «Bailate un tango Ricardo» y «En qué esquina te encuentro Buenos Aires»- del recordado disco «14 con el tango», producido en 1966 por Ben Molar.
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