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El temor a Trump no frena la inmigración ilegal en EE.UU.
Los analistas consideran que la situación en sus países de origen lleva a los indocumentados latinoamericanos a probar suerte pese al riesgo a ser arrestados en la frontera.
MURO. Una mano asoma desde el lado mexicano hacia territorio estadounidense en San Diego, California.
A pesar de este aumento en los últimos meses, los agentes fronterizos arrestaron a 310.531 inmigrantes durante todo el año fiscal 2017, un significativo descenso con respecto al ejercicio anterior, cuando hubo 415.816, y supone la cifra más baja desde 1971.
De acuerdo con el DHS, el reciente incremento se debe a un mayor cruce de familias y de menores no acompañados provenientes del denominado Triángulo del Norte. "Hay personas que tienen tanto miedo de morir víctimas de los carteles o de las pandillas que prefieren estar dentro de un centro de detenciones en los Estados Unidos que quedarse en sus países", asegura Rubio, que apunta que la inmigración desde Centroamérica seguirá por las duras condiciones en esos países.
En opinión de Rubio, este incremento puede responder también a posibles cambios en las políticas de asilo político en EE.UU., por lo que algunos inmigrantes tratarían de llegar al país antes de que puedan perder esta oportunidad.
Agregó que otro aspecto que se debe analizar es las personas que están siendo arrestadas para su deportación (110.568 inmigrantes en el año fiscal 2017, un 40% más que en el de 2016) y que tratarán de cruzar la frontera de nuevo.
La representante legal del Albergue para Migrantes San Juan Bosco dijo que Trump está cumpliendo con su promesa de "castigar" a los indocumentados con la deportación, pero que aun así muchos inmigrantes deciden arriesgarse y cruzar de nuevo la frontera bajo el "peligro de ir a la cárcel".
Migrantes como "Cristóbal", un joven indocumentado guatemalteco de 17 años, quien no quiso usar su apellido, dijo que está a la espera del "mejor momento" para cruzar a Estados Unidos. "No tengo otra opción, si regreso a Guatemala, me matarán", dijo el menor, quien señaló que dos de sus hermanos ya fallecieron a manos de las pandillas.
El joven indicó que ni una mayor seguridad en la frontera, ni tampoco las "amenazas" de Trump evitarán que intente cruzar la frontera en las próximos días: "No tengo nada que perder, si me detienen sólo espero que no me regresen a Guatemala".
| Agencia EFE |

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