25 de enero 2011 - 00:00

El terrorismo golpeó en el mayor aeropuerto de Rusia: 35 muertos

Muerte, sangre y tensión ayer en el aeropuerto moscovita de Domodédovo. El terrorismo del separatismo islamista del Cáucaso es el gran sospechoso de la nueva tragedia.
Muerte, sangre y tensión ayer en el aeropuerto moscovita de Domodédovo. El terrorismo del separatismo islamista del Cáucaso es el gran sospechoso de la nueva tragedia.
Moscú - Un atentado terrorista perpetrado ayer en el aeropuerto moscovita de Domodédovo, el mayor de Rusia, dejó un saldo de 35 muertos y 170 heridos, muchos de gravedad.

Según el Comité Nacional Antiterrorista, el ataque explosivo, que quedó registrado por una cámara de seguridad, se produjo a las 16.32 hora local, en una zona de acceso libre en la terminal de llegadas internacionales del aeropuerto. Entre las víctimas hay extranjeros, entre ellos dos británicos.

Además, según el Ministerio de Situaciones de Emergencia, de las 170 personas que resultaron heridas, 74 fueron hospitalizadas, 40 en grave estado.

Muchos de los heridos fueron internados con heridas de metralla, ya que el artefacto explosivo llevaba piezas metálicas para aumentar su poder letal.

Las imágenes grabadas por pasajeros con sus cámaras o teléfonos móviles y ofrecidas por la televisión mostraron una densa capa de humo bajo la cual se amontonaban los cuerpos sin vida de varias personas, y cómo se trasladaba a los heridos en carritos portaequipajes.

La explosión se produjo en medio de una aglomeración de cientos de personas que esperaban la llegada de familiares y amigos a bordo de una treintena de vuelos, la mitad internacionales.

El Comité de Instrucción inició un proceso penal por terrorismo, según informó su portavoz, Vladimir Markin, que después aseguró que todo indica que el atentado fue cometido por un terrorista suicida. «Ahora se está tratando de establecer su identidad y de qué manera llegó al aeropuerto», declaró.

Objetivo

Además, dijo que «la investigación presta especial atención a esclarecer cómo se logró introducir el artefacto explosivo en el aeropuerto y cómo actuaron los agentes de los servicios de seguridad», indicó.

Según un portavoz de las fuerzas de seguridad, cuyo nombre no se dio a conocer, la cabeza del supuesto terrorista suicida, «de apariencia árabe», según se lo describió, fue encontrada en la zona del aeropuerto donde se produjo la explosión.

«Fue hallada la cabeza de un hombre de apariencia árabe, de entre 30 y 35 años, que posiblemente activó el artefacto explosivo», precisó la fuente, citada por la agencia Interfax.

Los cuerpos de seguridad tenían información sobre la posible llegada a la región de Moscú de tres terroristas, entre ellos una mujer, previsiblemente una «viuda negra», como se conoce a las esposas o hermanas de guerrilleros caucásicos islamistas abatidos por las fuerzas federales.

La Policía supone que el terrorista entró en la terminal de llegadas, donde los controles son mucho menos rigurosos que en la de salidas, llevando un cinturón con explosivos o bien una bolsa con la bomba.

Diarios digitales barajaron la posibilidad de que el terrorista hubiese llegado en un avión y activado el artefacto explosivo en el aeropuerto tras no lograr hacerlo en pleno vuelo, como en agosto de 2004, cuando un doble atentado mató a casi cien personas a bordo de dos aviones de pasajeros.

El presidente ruso, Dmitri Medvédev, ordenó redoblar las medidas de seguridad en las principales terminales de transporte de todo el país y canceló su visita al Foro Económico de Davos (Suiza).

Solidaridad

«Los organizadores serán perseguidos y castigados», dijo Medvédev, quien transmitió su solidaridad a los deudos.

El jefe del Kremlin, que criticó con dureza en los últimos meses al Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB) y a las autoridades de la región del Cáucaso Norte por la falta de resultados en la lucha antiterrorista, criticó el hecho de que «ni de lejos se cumplen las medidas de seguridad».

A su vez, el primer ministro y hombre fuerte del país, Vladimir Putin, que llegó a la presidencia en 1999 con promesas de mano dura contra el terrorismo islamista, ordenó a la ministra de Salud que ofrezca ayuda económica a los afectados y sus familiares.

El Comité Nacional Antiterrorista emitió un comunicado en el que llamó a todos los rusos «independientemente de su origen étnico» a «hacer frente al terrorismo».

El atentado ocurrió varias semanas después de que Rusia obtuvo el derecho a organizar por primera vez el Mundial de fútbol en 2018, lo que muchos Gobiernos consideran un gran riesgo debido a la inestabilidad del país.

Por esa razón, las autoridades rusas descartaron la celebración de partidos mundialistas en la explosiva región del Cáucaso norte, el mayor centro de actividad terrorista del país.

Éste fue el más grave acto terrorista cometido en Rusia desde marzo de 2010, cuando un doble atentado suicida cometido por dos jóvenes caucásicas se cobró la vida de 40 personas y dejó más de un centenar de heridos en dos estaciones del subterráneo moscovita.

Agencias EFE, Reuters, AFP y DPA

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