La poderosa Asociación Nacional del Rifle calificó la medida como "la mayor reforma legislativa en pro de las armas introducida recientemente en la historia del estado". La ley permite, entre otras cosas, que aquellos propietarios que tengan sus licencias al día puedan portar armas en lugares públicos, desde un bar o restorán hasta en algunos edificios gubernamentales.
Un dato llamativo es que la ley permite a los líderes religiosos decidir si avalan que un fiel -con licencia oficial- pueda llevar un arma a su lugar de culto. La ley fue firmada por el gobernador a pesar de la férrea oposición de los demócratas. De todos modos, los oficialistas no tenían muchas chances de frenar la medida, ya que la Cámara de Representantes está dominada por los republicanos. Según los demócratas, el hecho de permitir la portación de armas de fuego en lugares públicos no hará que la sociedad sea un lugar más seguro para vivir. La ley permite además que docentes y empleados en escuelas puedan ir a trabajar con sus armas.
De acuerdo con el diario Marietta, la legislación prohíbe además la realización de una base de datos de los portadores de armas con licencia.
La ley fue aprobada a pesar de los esfuerzos del Gobierno de Barack Obama por poner restricciones de este mercado, en un país donde los ataques armados son frecuentes.
| Agencia ANSA |


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