6 de enero 2009 - 00:00

EN LA CARAVANA

El piloto inglés Paul Green, quien sufrió un espectacular accidente junto con su copiloto Matthew Harrison durante la primera jornada del Rally Dakar Argentina-Chile 2009, aún continúa en grave estado en una clínica privada de Santa Rosa, en La Pampa, donde según los médicos «permanece conectado a un respirador artificial y en una situación comprometida». El auto de Green volcó poco antes de llegar a Trenque Lauquen.
Según denunciaron algunos representantes de la comunidad mapuche, el recorrido del Dakar por Río Negro y Neuquén violó sistemáticamente sus derechos. «La competencia no contempla lo establecido en la Carta de Derechos Indígenas de la ONU, como tampoco la legislación de protección ambiental y del patrimonio genético, antropológico y paleontológico de la zona», expresó el Consejo Asesor Indígena (CAI) en un comunicado. Y cuestionó: «Capitales privados y gobiernos nacionales y provinciales acordaron una travesía depredadora para alimentar la aventura por los extensos desiertos salvajes. Es un negocio político y económico montado a partir de la biodiversidad del país».
La sosegada vida de los poco más de 20.000 habitantes de la localidad rionegrina de Ingeniero Jacobacci se vio alterada sin previo aviso. Los pilotos se sorprendieron ante la masiva afluencia de público. Decenas de familias aguardaban la llegada de autos, motos, camiones y cuatriciclos apostadas a la vera de la ruta, con sillas y toldos para resguardarse del sol. «Hay que aprovechar para vender mucho, ya que no estamos acostumbrados a que venga tanta gente», afirmó un comerciante.

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