Salvamento Marítimo, apoyado por la Guardia Civil y la Cruz Roja, rescató desde la madrugada de ayer a 681 personas, entre ellas 20 menores de edad y 88 mujeres, en aguas del estrecho de Gibraltar. Iban a bordo de más de 80 embarcaciones precarias, algunas de ellas balsas inflables.
Éstos se suman a los tres centenares de sin papeles que fueron rescatados el lunes del mar que separa el norte de África del sur de España. Los servicios de vigilancia y socorro están al límite, según los medios españoles.
"En un solo día, nunca lo habíamos visto", dijo un portavoz de Cruz Roja sobre las cifras de rescatados.
La avalancha trae a la memoria la llamada "crisis de los cayucos", las embarcaciones de pesca de madera que utilizan para pescar en Senegal y otros países del noroeste de África. En 2006, 39.180 inmigrantes sin papeles intentaron entrar en España a través de sus costas, la mayoría (31.678) por las de las islas Canarias.
Los inmigrantes rescatados ayer fueron llevados al puerto de Tarifa, en Cádiz, en aparente buen estado de salud, aunque algunos tenían síntomas de hipotermia, mareos y quemaduras.
Las autoridades de España apuntan a una estrategia orquestada por las mafias instaladas en el norte de Marruecos, que lucran embarcando a los inmigrantes en una travesía peligrosa. Cuantas más balsas inflables haya a la vez, más posibilidad hay de que algunas logren alcanzar la costa española sin ser detectadas.
La oleada por mar coincidió con un gran intento masivo de entrada en Melilla. Unos 700 sin papeles intentaron superar la valla fronteriza en dos intentos de salto casi simultáneos, aunque sólo lo consiguió una treintena. Tres necesitaron asistencia sanitaria, uno de ellos por una herida en la cabeza con hemorragia.
Medio centenar permaneció luego durante siete horas subido al vallado y después que Marruecos se negó a hacerse cargo de ellos, las fuerzas de seguridad les permitieron la entrada y los condujeron al centro de estancia temporal para inmigrantes.
España reforzó las medidas de seguridad en esa frontera hace unos meses con una malla antitrepa y un mayor despliegue policial. El 28 de mayo, medio millar consiguió entrar en Melilla.
Desde entonces sólo hubo dos intentos en los que subsaharianos indocumentados accedieron al enclave español: el 1 de julio, con una veintena, y el de ayer.
| Agencias DPA y EFE |

Dejá tu comentario