Se dijo que la obra a presentar se llama "Líneas paralelas Artificio Imposible"; también que tendrá la habitual instrumentación de banda de rock de "The Prostitution"completa, coro y orquesta sinfónica, The Hypnofon Orchestra, arreglada por Alejandro Terán (entre las que habrá instrumentos no habituales en esas formaciones, como el bandoneón).
Lo que sí quedó claro es que la pieza tendrá puesta de Renata Schussheim, una vieja compañera de García a lo largo de su vida, y que habrá dos personas dibujando sobre el escenario esas "líneas paralelas". También aclaró Charly que es una pieza conceptual, pero que no es una ópera; más vale "es una suite, con muchos temas pequeños que arman uno grande". Habló de teorías científicas, de una "obra que involucra a la música pero también a la física y a las matemáticas", de un recorrido "de mayor a menor", de licencias a su propio estilo, a jugar como "Woody Allen, cuando sale de la pantalla y sigue siendo parte de la película", y de que no se le pusieron restricciones para trabajar.
La historia comenzó con una carta que Charly García le mandó hace un tiempo a Mauricio Macri, quien el jueves abrió la conferencia de prensa, escoltado por el ministro de Cultura Hernán Lombardi y Horacio Rodríguez Larreta. En el salón dorado del teatro oficial hubo intercambio de elogios y un reconocimiento a Charly como "embajador de la cultura de la ciudad".
Tampoco faltaron algunas declaraciones ácidas del mejor García. "No es rock nacional, es rock nació mal. Yo prefiero hablar de música argentina, que es descendiente del tango, como el rock lo fue del blues en los Estados Unidos. Música de la orilla, marginal, que por su calidad musical y poética accedió a la aristocracia".
Sobre los artistas y los grupos nuevos, dijo: "sigo esperando un mensaje nuevo. La crítica que hago es que los artistas siguen demasiado al público. La influencia futbolera que tiene actualmente el rock es algo que no me gusta".
En relación con la génesis de estas "Líneas paralelas" aún en la nebulosa, explicó que "lo mío comenzó de muy chiquito, cuando me compré una citarina y empecé a hacer música. Después, también me influenció Yoko Ono, con la que hablé y que me dio muy buenos consejos. Finalmente, me encontré con Terán y aumentó el entusiasmo". Y preguntado al respecto, hasta opinó que Francisco es "un papa buena onda".
| R.S. |

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