Erlich, entre lo real y lo fantástico

Edición Impresa

Las fotografías que exhibe en estos días Juan Erlich en la galería Arcimboldo, atrapan la mirada del espectador, y la atracción reside en el juego que se establece entre la realidad y el artificio de los personajes. Sus protagonistas del reino animal tienen una apariencia tan aparatosa y tan cercana a la real, que el juego consiste en confundir la percepción, no con la intención de engañar al que mira la imagen sino más bien de seducirlo. La ficción y realidad se encuentra mezclada, en pequeños y grandes detalles, de tal modo que la obra se convierte en un territorio cargado de enigmas para descubrir.
En «El estanque» las aves lucen el colorido de su plumaje que contrasta con el del cisne negro, pero como si se tratara de una estetizada mutación, sus ojos son semejantes a los de un juguete o brillan demasiado, y las posición que ocupan una mariposa y una rana por demás saltarina no son las habituales. Todo parece coincidir con la realidad, y, sin embargo, todo lleva el signo del artificio.
A.M.Q.

Dejá tu comentario