11 de agosto 2014 - 00:00

Escándalo del “contemp”

Escándalo del “contemp”
El 22/11/12 planteamos la posibilidad de que el Gobierno argentino finalizase su mandato en default. Entre el 9 y el 21 de abril último alertamos -quienes nos siguen supieron comprenderlo- sobre la posibilidad de que la Corte Suprema norteamericana fallara en contra de la Argentina en el caso del "discovery" de activos. El 16 de junio informamos de nuestros pedidos de mesura al resto del periodismo -que por una mala entendida prudencia callamos a nuestros lectores-, convencidos de que la Corte Suprema de los EE.UU. no consideraría el caso NML vs. Rep. Argentina.

Entre el tres y el último día de julio más de la mitad de estas columnas trataron de alertar a quienes las entienden -nuestra función nos obliga a ser "sutiles" y que el lector "ponga lo suyo"- sobre el inminente default de la República (día 4), el interés del Gobierno en hacerlo (día 16), el verdadero daño que aparejaría (día 18), etc. En estos momentos los integrantes del Gobierno argentino se encuentran una vez más al borde de un "contemp" (asimilable, pero no igual al desacato), lo que requiere una explicación para los lectores, que no hemos visto donde deberían darla. La idea es que la desobediencia o la falta de respeto a una corte de los EE.UU. constituyen actos criminales de interferencia judicial y por lo tanto penables (civil o criminalmente), usualmente con multas o prisión indefinidas (hasta que se "cura" el desacato, el récord es de 14 años en cárcel), aunque el juez puede proveer casi cualquier medida que se le ocurra (en el "Common Law", ante casos inusuales el juez tiene la posibilidad de crear "precedentes"; por lo tanto, no necesariamente hace falta iniciar un "caso" y si se abre no es público). Esto significa que de efectivizarse el contemp -mañana tendremos algunas pistas-, la Corte podría ir contra cualquiera de los funcionarios argentinos, especialmente quienes la han injuriado y desobedecido (incluyendo a CFK), multando, investigando e incautando sus fondos y bienes en los EE.UU. y en el extranjero (la prisión es improbable por ser una causa comercial con un actor soberano).

La guerra y la búsqueda de altos dividendos contribuyeron al 1,13% que ganó el Dow el viernes (16.553,93 puntos) avanzando el 0,37% en la semana.

Dejá tu comentario