21 de agosto 2014 - 00:00

Escepticismo por vigencia

La cumbre de los operadores de mercados emergentes agrupados en el EMTA (por sus siglas en inglés) tuvo una alta concurrencia ayer en el Hotel Four Seasons. Cerca de 300 personas siguieron atentamente las exposiciones de Daniel Artana, Guillermo Nielsen y Daniel Marx sobre el conflicto de los fondos buitre y, puntualmente, el impacto de las medidas anunciadas por Cristina de Kirchner el martes por la noche. La sensación entre los asistentes es que son prácticamente impracticables los cambios dispuestos por el Gobierno para el pago en Buenos Aires de los bonos. Anticipan que el juez Griesa trabará todos los cambios en los mecanismos de pago, para lo cual ya en 2013 advirtió ese magistrado a los diferentes actores intervinientes, desde agencias de clearing y bancos que deben consultarlo antes de disponer modificaciones. Pero además, los asistentes confirmaron que fondos norteamericanos no adherirán al canje para el cobro en Buenos Aires por las restricciones internas que tienen para ello. Un capítulo aparte mereció la presencia de Joshua Rosner de Graham, Fischer & Co., de estrecha relación con Paul Singer, titular del fondo buitre Elliott. Abrió su exposición señalando que "es independiente" en reacción a lo publicado por este diario en su portada. Pero lo que alimenta su conexión con Elliott son las declaraciones de uno de sus más altos ejecutivos Jay Newman. Ante la imposibilidad de asistir a eventos públicos, Newman siempre responde a los organizadores, con un "llámenlo a Rosner".

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