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Escocia: campaña por independencia
En una entrevista con la BBC el día de la clausura del congreso de su partido, Salmond dijo que, si la mayoría de los escoceses se opusiera a ese tipo de armamento, su partido lo incluiría en la Constitución, por lo que pasaría a ser ilegal.
El Partido Nacionalista Escocés (SNP), que ayer concluyó la cita anual de cuatro días en la localidad de Perth, se opone a las armas nucleares y rechaza el sistema de disuasión nuclear Trident con submarinos que tiene instalado el Reino Unido en Escocia.
En la entrevista, Salmond reiteró su petición al Gobierno británico de que se lleve el Trident de Escocia y lo traslade «a otra parte del Reino Unido» o incluso a instalaciones «en Estados Unidos o Francia».
Pese a la histórica oposición del SNP, partido independentista de centroizquierda a las armas nucleares, la formación votó durante este congreso a favor de revocar su política de 30 años respecto de la OTAN.
A propuesta de la cúpula, los militantes accedieron a que una Escocia independiente permaneciera en la alianza militar, algo a lo que hasta entonces se habían opuesto precisamente por su asociación con las armas nucleares.
Salmond aseguró que «es perfectamente posible» estar en la OTAN y mantener la oposición a ese tipo de armamento, ya que la pertenencia a la Alianza Atlántica conllevaría como condición, entre otros, que Escocia no albergaría armas nucleares.
Argumentación
El líder del SNP aprovechó su intervención del sábado ante el congreso para argumentar las ventajas de que Escocia fuera independiente, al inicio de una larga campaña para ganar el «sí» en el referendo que se celebrará en 2014.
Salmond firmó el pasado lunes con el primer ministro británico, el conservador David Cameron, un pacto que sienta las bases de ese plebiscito, que tendrá lugar dentro de dos años con una sola pregunta y en el que podrán votar los mayores de 16 años.
El congreso del SNP fue clausurado ayer por la número dos del Ejecutivo autónomo y vicelíder del partido, Nicola Sturgeon, quien criticó las medidas de austeridad aplicadas por el Gobierno de Cameron en todo el Reino Unido.
Sturgeon anunció que el Gobierno escocés destinaría un fondo de 33 millones de libras (unos 40 millones de euros) para ayudar a las personas más afectadas por la crisis y otros 45 millones (55 millones de euros) para incentivar la construcción.
Agencia EFE

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