El presidente francés François Hollande reaccionó a la incorporación de Crimea a Rusia exhortando a "una fuerte y coordinada respuesta europea" en la próxima cumbre de l 20 y 21 de marzo.
Por su lado el jefe de la diplomacia británica, William Hague, anunció que su país suspenderá "toda colaboración militar" con Rusia. Su homólogo francés, Laurent Fabius, dijo contemplar la posibilidad de anular la venta por Francia de dos navíos militares Mistral a Rusia.
La Cámara de Comercio Franco-Rusa expresó la semana pasada su "extrema preocupación", mientras que François Heisbourg, de la Fundación para la investigación estratégica (FRS) con base en París, asegura que "los medios de negocios y sindicales alemanes están claramente en contra de las sanciones" contra Rusia.
Pero "los rusos son más vulnerables que los europeos frente a las sanciones: Rusia representa poco más del 1% del comercio exterior de la Unión Europea, pero ésta supone el 50% del comercio exterior de Rusia", afirma Heisbourg.
Y aunque la UE importa aún cerca del 30% de su gas de Rusia, "al menos a corto plazo salimos de un invierno muy suave, y las reservas están llenas", explica.
Los europeos "vamos a sufrir, pero Rusia sufrirá más en el plano económico", explica por su parte Dominique Moisi, del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI).
Alemania, tercer socio comercial de Rusia y primero en Europa -con 6.000 empresas en territorio ruso y 300.000 empleos alemanes que dependen de las relaciones con Moscú- es el país "que más tiene que perder", según Stefan Meister experto del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, un grupo de reflexión.
Sin embargo la canciller alemana Angela Merkel parece haber aceptado que las sanciones contra Rusia son ahora inevitable. "Debemos exigir que el derecho internacional sea respetado y no podemos quedarnos sin hacer nada cuando es violado", dijo el viernes antes las federaciones patronales en Múnich.
Para Heisbourg, "la forma en que la canciller pasó la semana pasada del tradicional discurso alemán, muy próximo a los intereses de los rusos, a uno menos contemplativo, demuestra que no hay diferencias" entre los europeos frente a Vladímir Putin.
La UE y Estados Unidos sancionaron el lunes a altos responsables rusos y ucranianos y podrían adoptar próximamente medidas más severas.
"Los europeos aprendieron con la crisis iraní cómo implementar de forma eficaz sanciones económicas y financieras", destaca Heisbourg.
Putin "se equivoca cuando sobreestima sus fuerzas", analiza Dominique Moisi. Para él, "habrá divisiones en el seno del poder ruso: se ve claramente que el poder económico, la Bolsa de Moscú, están nerviosos ante este creciente aislamiento del país".
Sobre todo porque frente a la amenaza rusa "hay un acercamiento entre Estados Unidos y Europa en el ámbito de las sanciones económicas", explica Heisbourg.
Tras la integración de Crimea a Rusia, "el Congreso estadounidense va aplicar sanciones que irán muy lejos, incluso contra terceros países que sigan trabajando con Rusia", advierte. "Los europeos se verán obligados a reaccionar".
| Agencia AFP |

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