29 de diciembre 2011 - 00:00

Expertos desestiman las amenazas de Irán sobre un colapso petrolero

En un gesto calculado, el régimen iraní difundió ayer imágenes de sus fuerzas de seguridad patrullando las aguas del estrecho de Ormuz, el paso por el que circula el 40% del petróleo mundial. Poco antes había amenazado con bloquearlo si la Unión Europea impone un embargo a sus ventas de crudo.
En un gesto calculado, el régimen iraní difundió ayer imágenes de sus fuerzas de seguridad patrullando las aguas del estrecho de Ormuz, el paso por el que circula el 40% del petróleo mundial. Poco antes había amenazado con bloquearlo si la Unión Europea impone un embargo a sus ventas de crudo.
Viena - En el mercado mundial de crudo persisten las dudas de que Teherán vaya a cumplir sus amenazas de cerrar el crucial paso de Ormuz, pero las crecientes tensiones en la región por el polémico programa nuclear de Irán amenazan con mantener altos los precios del petróleo.

Analistas consultados ayer consideran poco probable que Irán cumpla la amenaza expresada el martes de que bloqueará los barcos de crudo en el estrecho de Ormuz si sus exportaciones petroleras son embargadas.

Los precios del petróleo reaccionaron el martes al alza frente a dicha amenaza, aunque ayer se moderaron.

«No parece que Irán esté en condiciones de detener por completo el paso del crudo por el estrecho de Ormuz si debe enfrentar a las fuerzas navales de Estados Unidos en el Golfo Pérsico», estimó Ehsan Ul-Haq, de la consultora británica KBC.

Pero sí sería serio el «problema geopolítico» y una confrontación armada en esas aguas podría encarecer el crudo «en un monto de entre 10 y 20 dólares por barril, ya que afectaría a un 33% del total del petróleo que se comercia por vía marítima en el mundo», añadió.

De acuerdo con las cifras del Departamento de Energía de EE.UU., entre 15,5 y 17 millones de barriles de petróleo pasan cada día por ese estrecho, además del GNL (Gas Natural Licuado) de Catar y otros productores, todo ello transportado en una media de trece buques diarios.

Un 75% de esas exportaciones va al mercado asiático, principalmente a China, Japón, India y Corea del Sur.

Teherán no sólo se vería enfrentado a los países exportadores como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Kuwait, Omán, Yemen y Bahréin, sino también a sus cruciales socios asiáticos. Además, también sus propios fletes marítimos quedarían bloqueados.

Fletes

Y en estos momentos, el Gobierno iraní «necesita urgentemente cada dólar para su política populista», destacó la analista austríaca Karin Kneissl.

Recordó que la amenaza expresada por el vicepresidente iraní, Mohamed Reza Rahimi, tiene una vieja tradición «de pose imperialista» en el país persa, con raíces anteriores a la revolución de 1979.

Según la agencia oficial iraní IRNA, Reza Rahimi advirtió de que «si sancionan el petróleo de Irán, no pasará ni una gota a través del estrecho de Ormuz».

«No veo la situación tan dramática. Todos los Gobiernos iraníes han jugado siempre esa carta geopolítica, con la que pueden hacer presión e influir sobre los precios del crudo, aunque sólo sea a corto plazo», señaló.

Tampoco para Johannes Benigni, de la asesora vienesa JBC, hay un riesgo inminente, si bien el experto da por seguro que la Unión Europea (UE) decidirá imponer a Irán un embargo petrolero.

«Por el momento, aún no es tan seria» la situación, señaló Benigni.

Eso sí, alertó de que, en caso de una confrontación, sólo una pequeña parte de los suministros que pasan por Ormuz podría ser desviada a través de oleoductos.

«Unos 10 millones de barriles diarios dejarían de llegar a los mercados, lo que tendría un impacto significativo sobre los precios» del crudo, afectados ya por una prima de riesgo debido a los problemas de producción en Libia, Siria, Yemen e Irak.

Nerviosos

«Los mercados están nerviosos», sentenció el analista.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE decidieron el pasado día 9 que impondrán nuevas sanciones a Irán por las supuestas implicaciones militares de su programa nuclear, algo que deberán decidir a fines de enero. Francia ha reclamado que se incluya un embargo europeo a las importaciones de crudo iraní.

En su último informe, la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA, organismo de la ONU) acusó a Irán de haber trabajado en la tecnología necesaria para fabricar armas nucleares, algo que Teherán ha negado hasta ahora, alegando que su programa atómico sólo persigue fines civiles.

Agencia EFE

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