"Nos enfrentamos a una situación muy grave. Hasta ahora se han rescatado 166 cadáveres. Hay 76 heridos, uno de ellos en estado crítico. El tiempo está trabajando en nuestra contra", declaró el ministro de Energía, Taner Yildiz.
"Me preocupa que el número de fallecidos pueda aumentar", reconoció el ministro, quien agregó que los centenares de trabajadores de los servicios de rescate harán todo lo posible por acceder hasta el lugar en el que se encuentran los mineros aún atrapados.
Yildiz aseguró que en el momento de la explosión había 787 mineros dentro de la excavación y 363 lograron salir por sí mismos.
El ministro turco no se aventuró a dar una cifra sobre los trabajadores que siguen atrapados en el interior de la mina, e indicó que en las próximas horas ofrecería más información sobre la operación de rescate.
La agencia de noticias privada Dogan había informado que sus enviados especiales han observado a muchas ambulancias dirigirse a un gran centro frigorífico de la cercana ciudad de Kirkagac, lo que indicaría que el número de fallecidos es muy alto.
Un diputado opositor que se encuentra en el lugar de los hechos junto al ministro de Energía dijo que el número de víctimas podría alcanzar las 250 personas.
"Nadie tiene números claros. Pero es una gran tragedia", declaró Mustafa Moroglu, diputado del Partido Republicano del Pueblo (CHP), que agregó: "Están sacando muchos cuerpos tapados con mantas. Algunos hablan de hasta 250 muertos". "Están preparando frigoríficos para los cuerpos. Es seguro que es uno de los más grandes, si no el desastre minero más grande en la historia del país", concluyó el diputado.
El peor accidente minero registrado hasta la fecha en Turquía se produjo en 1992 en la localidad de Zonguldak, en la costa del Mar Negro, donde murieron 270 trabajadores.
Los sindicatos mineros han venido denunciando que en el país se producen accidentes con más frecuencia que en Europa debido a la falta de medidas de seguridad y equipamiento.
El accidente que se produjo ayer ocurrió a causa de un incendio, seguido por una explosión en una unidad de distribución de electricidad.
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, canceló por el accidente una visita a Albania que estaba prevista para hoy y acudirá al lugar del desastre, situado unos 400 kilómetros al sur de Estambul.
La explosión tuvo lugar a unos 200 metros de profundidad, pero a una distancia de dos kilómetros desde la boca de la mina, mientras que los mineros atrapados se hallan a entre uno y dos kilómetros del lugar de la detonación.
La mina pertenece a una empresa privada que emplea a 6.500 trabajadores en Soma, una ciudad con amplios yacimientos de carbón en la provincia de Manisa, en Turquía occidental.
| Agencias EFE y DPA |


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