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Fiba: entre duelo y protestas
Hernán Lombardi, ministro de Cultura; y los directores del Fiba, Alberto Ligaluppi y Rubén Szuchmacher, en la reunión de apertura.
Los disgustos no terminaron allí. Alrededor de las cuatro de de la tarde del lunes Szuchmacher tuvo un breve encontronazo con un grupo de manifestantes que se acercó a la calle Florida para protestar contra la clausura de espacios culturales y la «precarización laboral de los trabajadores de la ciudad». Bajo el lema «Macri La Ciudad No Es Tu Empresa» se autoconvocaron cerca de 300 artistas y administrativos del Teatro Colón, la Asociación Argentina de Actores, el Complejo Teatral de Buenos Aires, la Banda Sinfónica Municipal y diversas instituciones y Centros culturales. Para la semana próxima anunciaron una nueva marcha de protesta.
Pero la reunión de apertura se desarrolló en un clima distendido. A eso de las diez de la noche, hasta el ministro de cultura Hernán Lombardi conversaba en la vereda, protegido por la valla de seguridad y los guardias que custodiaban la entrada del edificio, al que sólo se accedía con tarjeta de invitación.
Tanto Szuchmacher como Alberto Ligaluppi (codirector del Fiba) se declararon satisfechos por la repercusión que han tenido los espectáculos «Mujer asfalto» (Mozambique) y «Mishelle di SantOliva» (Palermo, Italia) que acaban de participar del Festival del Mercosur, en Córdoba. Ambas obras se presentarán en el Fiba esta semana. Jorge Ferrari y Mini Zuccheri, dos reconocidos profesionales de los rubros escenografía y diseño de vestuario, comentaban entre amigos, el inminente lanzamiento de la primera asociación de vestuaristas y escenógrafos de la Argentina. La nueva agrupación ya tiene nombre y logo y estará presidida por Héctor Calmet, director escenotécnico del Complejo Teatral de Buenos Aires. Habrá anuncio oficial cuando finalicen los trámites de personería jurídica.
La presentación de Babel Orkesta fue pospuesta para el viernes, en razón de los tres días de duelo por la muerte de Mercedes Sosa. «La Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad estuvo a punto de suspender la velada de bienvenida, pero como el Festival tenía que empezar de algún modo, finalmente autorizaron este encuentro, pidiéndonos mantener un perfil más tranquilo y sobrio que el de años anteriores», explicó Szuchmacher a este diario. Esa noche sólo se escuchó música grabada y a un volumen muy discreto.
Los invitados accedieron a la pequeña sala de cine donde se ofrece el ciclo «Cámara Hamlet» y visitaron la Muestra homenaje «Saulo Benavente: obras escenográfica» con imágenes y bocetos de 80 escenografías realizadas entre 1944 y 1981 y la exhibición «El teatro de los 90 en fotos»,
Patricia Espinosa

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