- ámbito
- Edición Impresa
FIBA: el público aprueba la grilla internacional
La bailarina Annabelle Chambon en su solo “Preparatio Mortis”, segundo espectáculo de Fabre, que igual que el extenso “El poder de la locura teatral”, fue aplaudido con entusiasmo.
Incluso el afamado artista belga Jan Fabre, siempre dispuesto a provocar, fue ovacionado por partida doble. Pese a ser una celebridad internacional (de la escena y de los grandes centros de arte) Fabre nunca antes había participado del FIBA (aunque desde 2005, es una presencia habitual en el Festival Santiago a Mil de Chile). Su tardía venida a Buenos Aires estuvo precedida por un abierto escepticismo; sobre todo en relación a su espectáculo de cuatro horas, "El poder de la locura teatral" donde articula danza, canto lírico, arte visual y teatro físico. Su estructura atomizada parece reunir varias obras en una sola.
Teniendo en cuenta el maltrato que recibió en el FIBA de 2001 otro "enfant terrible" de la escena europea, el dramaturgo y director Rodrigo García, Fabre puede considerarse afortunado por la reacción de los espectadores porteños.
Durante las funciones de "El poder..." el público se avino respetuosamente a las fatigosas exigencias de un trabajo que se apoya en la repetición y el agotamiento (físico en el caso de los bailarines, de concentración en lo que respecta al público) y que combina movimientos rigurosos y simétricos con una violencia desatada. No hubo huidas en masa como se temía, sólo un permanente ir y venir de la sala al baño. Tanta hiperactividad en la platea resultó una molestia, agravada también por el escaso espacio entre las filas de butacas. El público, no obstante, se mostró atento y afable, salvo por una mujer que amonestó a los intérpretes con un "¡acá está prohibido fumar!".
El segundo espectáculo de Fabre, "Preparatio Mortis" también fue aplaudido con entusiasmo. Este solo de la bailarina Annabelle Chambon abundó en gestos primitivos y movimientos eléctricos que evocaban un eterno oscilar entre la vida y la muerte. Tras una prolongada oscuridad (no apta para claustrofóbicos) la figura de Chambon emergió lentamente de una tumba que tenía inscripta la fecha de su nacimiento. Primero danzó entre miles de flores naturales que estrujó a gusto y en la segunda parte onduló desnuda dentro del mismo sarcófago (ahora transparente) como si se moviera en un medio acuático o fuera parte de un sueño. Dichas imágenes resultaron más potentes que el propio lenguaje dancístico.
Con respecto a la programación restante, casi todos los espectáculos tienen sus entradas agotadas. En compensación el público podrá disfrutar en forma gratuita de "Shéda", coproducción franco-congolesa, en el Anfiteatro del Parque Centenario, hoy y mañana a las 18.30.

Dejá tu comentario