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Filtración pone en jaque al Gobierno palestino
El destino de Jerusalén es uno de los puntos más conflictivos entre israelíes y palestinos. Una filtración sobre negociaciones pasadas sumió ayer en una severa crisis al liderazgo palestino moderado.
Unos 1.600 documentos comenzaron a ser divulgados por la cadena de TV qatarí Al Yazira y por el diario británico The Guardian, y da muestras de concesiones «sin precedentes» de parte del Gobierno palestino que dirige Mahmud Abás, además de otro tipo de negociaciones con Israel para doblegar a la organización terrorista Hamás, que domina la Franja de Gaza. Los «Papeles Palestinos», que incluyen emails, mapas y transcripciones de negociaciones entre negociadores, especifican que durante el proceso de negociación de Annapolis, iniciado en 2007, la AP llegó a conceder la soberanía a Israel de importantes barrios y sectores de Jerusalén oriental, una prenda de negociación que sería muy cara al sentimiento árabe.
La AP, que lidia en Cisjordania -el más grande de los territorios palestinos- con la disputa palmo a palmo con los islamistas de Hamás puso en duda la autenticidad de las filtraciones, que según The Guardian, fueron cotejados con documentos revelados por WikiLeaks. «¿Cuál es la razón que está detrás de este informe y quién está detrás de esto?», se preguntó ayer el jefe negociador palestino, Saeb Erekat, en una entrevista desde El Cairo al diario Al Ayyam.
Los documentos revelados se concentran en un acuerdo negociado entre junio de 2008 y octubre de 2009, entre la entonces secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, la ministra de Exteriores israelí, Tzipi Livni, el primer ministro palestino, Ahmed Qurei, y Erekat, que proponía dejar a Israel la soberanía de gran parte de los asentamientos judíos en el sector oriental de la ciudad: Zakhron Yacov, French Hill, Ramat Eshkol, Ramot Alon, Ramat Shlomo, Gilo y Talpiot, así como el Barrio Judío de la Ciudad Vieja y parte del Barrio Armenio. Erekat resistía conceder la anexión de asentamientos a varias decenas de kilómetros de Jerusalén que albergan hoy a unos 60.000 colonos.
En cuanto a los lugares sagrados compartidos como la Explanada de las Mezquitas, donde la mezquita de Al Aqsa es colindante con el Muro de los Lamentos judío, Erekat aceptaba «una fuerza o comité internacional que las controle». Además, el Gobierno palestino renunciaba a un ejército propio, indican los papeles. Se trataba de un acuerdo que el propio Erekat valoraba ante Livni: «Lo que les estoy ofreciendo en este papel es el mayor Jerusalén de la historia judía, el regreso de un número simbólico de refugiados y un Estado desmilitarizado. ¿Qué más puedo ofrecer?», se lee en uno de los documentos revelados.
Según The Guardian, en documentos que irán saliendo a la luz en los próximos días podrían despejarse además dudas sobre el íntimo nivel de cooperación entre las fuerzas de seguridad de Israel y las palestinas o el aviso de Israel a la AP antes de asaltar Gaza en diciembre de 2008.
El presidente palestino Mahmud Abás se dijo «sorprendido» por el contenido de las publicaciones de Al Yazira y afirmó que «el objetivo de esto es crear confusión; vi personalmente lo que el canal ha difundido afirmando que son documentos palestinos, cuando son israelíes», aseguró tras un encuentro con el presidente egipcio Hosni Mubarak en El Cairo, mientras el secretario general del comité ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Yasir Abed Rabo, afirmó que el objetivo de las informaciones es llevar al movimiento radical islamista Hamas al poder en Cisjordania.
Hamás, que gobierna la Franja de Gaza y realizó decenas de actos terroristas, aprovechó para criticar los vínculos de la AP, que domina el movimiento Al Fatah (creado por Yaser Arafat), con Israel. «Se ve claramente que la Autoridad Palestina opera en secreto con la ocupación (israelí)».
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores israelí, Avigdor Lieberman, concluyó, tras conocer el contenido de los documentos, que «ni siquiera (un gobierno de centro) con Olmert y Livni se pudo alcanzar un compromiso con los palestinos».
Lieberman, representante del sector más duro del Gobierno de Benjamin Netanyahu, presentó el domingo un posible mapa del Estado provisional palestino con una extensión que sería casi la mitad de Cisjordania.
Las negociaciones entre Olmert y Abás finalizaron cuando el Gobierno israelí se disolvió para la convocatoria de elecciones en diciembre de 2008, tras acusaciones de corrupción dentro del Gobierno y la ofensiva israelí en Gaza.
Agencias DPA, ANSA,
Reuters, EFE y AFP


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