El Partido Popular (PP) de Rajoy, de 60 años, perdió de forma estrepitosa la comodísima mayoría absoluta que obtuvo en 2011. Con el 99,43% del escrutinio realizado, el PP obtenía 123 diputados (28,71%) en una cámara de 350. Nunca hasta ahora un partido gobernó en España con menos de 156 escaños.
Le siguen el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), de Pedro Sánchez, con 90 diputados (22,02%) y las dos nuevas formaciones que irrumpen con fuerza acabando con más de 30 años de bipartidismo: Podemos, liderado por Pablo Iglesias, y sus aliados con 69 escaños (20,66%) y el liberal Ciudadanos, de Albert Rivera, con 40 diputados (13,93%).
Tras unas elecciones históricas, las primeras tras el final de la hegemonía del PP y del PSOE, el Parlamento español presentará una importante fragmentación que obligará a pactos y alianzas, comenzando por la investidura del próximo jefe del Ejecutivo.
El PSOE ahondó su derrota de 2011, cuando obtuvo el hasta entonces peor resultado de su historia (110 diputados).
Rajoy proclamó anoche la victoria en las elecciones legislativas y aseguró que por ello va a "intentar formar un Gobierno estable". "España necesita seguridad, estabilidad, certidumbre y confianza", afirmó desde el balcón de la sede del PP en el centro de Madrid, en la que destacó que en la nueva etapa será "necesario dialogar mucho y llegar a acuerdos".
Iglesias, un politólogo de 37 años que fundó su partido en enero de 2014, volvió a dar la sorpresa tras haber obtenido cinco eurodiputados en 2014 e impulsado la victoria en mayo de alcaldes "indignados" en ciudades como Madrid y Barcelona, Manuela Carmena y Ada Colau.
"Ha nacido una nueva España...", dijo Iglesias en una intervención en la que aseguró que "se acabó el sistema de turno" en alusión a la hegemonía ejercida hasta ahora por el PP y el PSOE. Aseguró que trabajará para "el blindaje constitucional de los derechos fundamentales" como la vivienda, la educación y la sanidad pública, en alusión a una eventual reforma de la Constitución.
Sánchez, por su parte, felicitó al presidente Rajoy por ser "la primera fuerza" y consideró que por ello le corresponde "formar gobierno". "Es verdad que España quiere izquierda y quiere cambiar, pero también es verdad que decidió que la primera fuerza sea el PP...", dijo y se mostró dispuesto a "debatir y acordar" ante un escenario sin mayorías absolutas.
"El resto de partidos no van a ser mis enemigos, sino mis compatriotas", dijo Rivera, que definió sus resultados como un logro "histórico" de la tercera vía, y a su partido como el "eje de una nueva transición". El candidato de Ciudadanos se mostró partidario a dialogar con las otras fuerzas ya que son "mas cosas" las que los unen que las que los separan, aseguró.
Los duros años de crisis y las dolorosas políticas de austeridad, la disparada del desempleo y los innumerables escándalos de corrupción desataron una crisis institucional que lleva ahora a una nueva generación de políticos al Parlamento.
Estos comicios culminan un año de cambio electoral en el sur de Europa, tras la victoria de la izquierda radical de Alexis Tsipras en Grecia en enero, y la llegada al poder en Portugal en octubre de una coalición de partidos de izquierda, a pesar de que la derecha había sido la más votada.
La posibilidad de una alianza de este tipo preocupa a Rajoy, cuyo partido seguía aferrándose tras el cierre de las urnas a la idea de que debe gobernar el partido más votado.
Este resultado es "un desastre, un desastre", decía en la sede del PP Carmen Terrón, una jubilada de 71 años, ante la posibilidad de que su partido no logre formar Gobierno.
"Es una victoria del PP, sí, pero podría pasar algo que es insólito en España, que la fuerza ganadora terminara sin gobernar", explicó el catedrático de Ciencias Políticas Jordi Matas, de la Universidad de Barcelona. Se podría "construir una mayoría alternativa a la derecha", afirmaba, señalando que los independentistas catalanes, que suman 17 diputados, se pueden ver atraídos por Podemos, tras su promesa de referéndum soberanista en Cataluña donde fue, como en el País Vasco, la fuerza más votada.
El analista político Josep Antich subrayó que "esta vez más importante que saber quién gana, es quién será capaz de formar Gobierno".
En muchos colegios electorales numerosos votantes mostraron su ilusión ante el fin del bipartidismo de PP y PSOE reinante desde 1982, siete años después de la muerte del dictador Francisco Franco (1939-75).
| Agencias AFP, DPA, ANSA, |
Reuters y EFE

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