La denuncia fue presentada por el procurador general de la República, Rodrigo Janot, ante el Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema) debido a que los dos acusados tienen fuero privilegiado.
El jefe de la Fiscalía, que busca la restitución a la empresa defraudada de u$s 80 millones, acusó a Cunha y a Collor de los delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero, pero no pidió ante el alto tribunal que ambos renuncien o se licencien.
Pese a integrar el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), la principal fuerza aliada al Gobierno, Cunha, señalado por el cobro de coimas por 5 millones de dólares, es uno de los más implacables adversarios de la presidenta, Dilma Rousseff, cuyo juicio político -sugirió- podría avalar.
Cunha y Collor forman parte de la lista de cincuenta políticos investigados junto con ex altos funcionarios de la petrolera y con ejecutivos de importantes constructoras como sospechosos de beneficiarse de la red enquistada en Petrobras, que generó un fraude de u$s 2.000 millones.
También fueron denunciados ayer en el mismo proceso la exdiputada del PMDB y actual alcaldesa de Río Bonito, Solange Almeida; el exministro Pedro Paulo Leoni Ramos, y otras tres personas próximas a Collor.
Si el STF acepta la denuncia presentada por el Ministerio Público, los acusados pasarán a ser reos del proceso y en los casos de Cunha y de Collor de Mello, por su fuero privilegiado como legisladores, deberán responder únicamente ante esa corte.
| Agencias EFE y AFP, y Ámbito Financiero |


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