13 de enero 2011 - 00:00

Fraude (y un bochorno)

Washington - El informe de la misión técnica de la OEA sobre las elecciones presidenciales de Haití confirma que en los comicios hubo «fraude», reconoció el martes un alto funcionario estadounidense. Las maniobras habrían tenido lugar para incluir en el balotaje al postulante oficialista que impulsó el actual mandatario René Préval.

Los miembros de la misión de expertos enviada por la Organización de Estados Americanos (OEA) «no recontaron cada boleta electoral, hicieron un muestreo estadístico y descubrieron un montón de fraude», señaló en un encuentro en Washington el coordinador especial para Haití del Departamento de Estado norteamericano, Thomas Adams. «Cómo ello puede haber afectado a las elecciones es algo que sabremos seguro el viernes», agregó.

Sus afirmaciones coinciden con la difusión del borrador del informe que circulaba desde el lunes entre medios de comunicación y analistas políticos.

La misión de expertos «ha determinado que no puede apoyar los resultados preliminares de las elecciones presidenciales publicados el 7 de diciembre», señaló el borrador, cuyo anticipo disparó ayer el enojo del titular de la OEA, el chileno José Miguel Insulza.

Los resultados oficiales situaron al frente de la carrera presidencial a la candidata opositora Mirlande Manigat y el oficialista Jude Célestin. En tercer lugar y, por tanto, excluido de una segunda vuelta para decidir al ganador definitivo, quedó Michel Martelly, un popular personaje televisivo, y ello generó una oleada de protestas populares que dejaron al menos cuatro muertos y decenas de heridos.

En el borrador del informe de la OEA, la misión de expertos concluye por el contrario que Martelly cosechó más votos que Célestin (22,2 por ciento frente a 21,9 por ciento), por lo que propone que «la posición del candidato en tercer lugar (Martelly) sea cambiada al segundo y que el candidato ahora en segundo lugar (Célestin) pase al tercero».

La misión de verificación de la OEA llegó a Haití a fines de diciembre a pedido del presidente René Préval, sometido a la presión de las protestas.

«Lamento que se haya producido una filtración muy ingrata», se quejó ayer Insulza, quien explicó que la OEA había acordado con el Gobierno haitano que el informe fuera entregado oficialmente de forma que «no incidiera de manera alguna en la conmemoración» de ayer a un año del terremoto que devastó al país caribeño y dejó más de 230 mil muertos.

Agencias DPA y AFP

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